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martes, 31 de diciembre de 2013

MIS ESTRENOS FAVORITOS DEL 2013


Hacer listas sobre lo mejor del año no es fácil. Y más cuando este año ha sido en él que  un servidor, personalmente, quizá haya podido ver más films de estreno de su breve vida. Incluso, he tenido el privilegio de disfrutar de algunas que aún no verán la luz este año ( las cuáles no están incluidas) y me han cautivado de forma hipnótica.

La tendencia a la valoración del film es casi siempre injusta. Valoramos la inmediatez que nos produce una historia y la forma de traducirla en una pantalla. Sea positiva o no nuestra percepción, nos olvidamos con frecuencia el trabajo que hay detrás de cada cinta. Horas, dias e incluso años de esfuerzo para valorar un producto final que puede durar escasos minutos. Pero al fin y al cabo, las cintas están hechas para este fin. Para llegar un público que necesita maná para sus vidas en un ejercicio de retroalimentación fascinante. Ya sea por puro entretenimiento, reflexión o mezcla de ambas cosas.

No obstante, el mejor juez para determinar el calado de una obra en uno mismo es el tiempo. Muchas veces, el poso que acaban dejando las películas así como lo que se obtiene de los siguientes visionados són la mas atinada vara de medir la fuerza de una cinta. Y son precisamente esas obras que sobreviven a esa niebla insondable tan grande como la vida misma, las que acaban siendo en el recuerdo de cada uno como films especiales; capaces de plantar una semilla en uno mismo y seguir creciendo, llegando a formar parte de la propia persona.

 Así pues vamos analizar mi TOP 10 de mis favoritas de 2013. Una lista que escoge entre los films que he visto (es imposible verlos todos) los que más me han llenado:

10. La herida: El mejor debut de un film español en años. Una de esas cintas que gana según pasa el tiempo en el espectador. Su análisis de la ansiedad se toca en acústico con la cámara de Fernando Franco y el cuerpo de Marian Álvarez que encarna a Ana. El unplugged del año.

9. Cruce de Caminos: Una de las mejores cintas estrenadas en España en 2013 es del año pasado.  Shakespeare y Lynch se juntan para crear este monstruo de tres cabezas que le da un bofetón al tópico de las historias cruzadas. Gracias Derek Ciafrance. Pero sobretodo gracias Ryan Gosling.

8. La Caza: Otro mecanismo de relojería dramático que describe tristemente nuestra sociedad. Mads Mikkelsen está soberbio y Thomas Vintenberg es un valiente que debe ganar el óscar este año.


7. Bienvenidos al Fin del mundo: Revalorizando la spoof movie está en Plan Cornetto mejorando la fórmula. ¿El resultado? Una fiesta entre amigos, pubs y androides. Para más inri, bajo las carcajadas yace una reflexión sobre la madurez y una peineta a ciertos grupos de poder. Bravo.

6. The Master: Una piedra extraña, abstracta, oscura, sensitiva. Para muchos, indigerible. Para otros, es fascinante como este cronista. Todo eso es The Master, quizá lo mejor de P. T. Anderson.

5. Una cuestión de tiempo: Richard Curtis alcanza el zenit de la rom con. Y lo hace con una reflexión sobre la vida y la muerte capaz de hacerte amar y comprender mejor el mundo al salir del cine. Algo más que un remake no confeso del film de Bill Murray. Una obra que te puede cambiar la vida...para bien.

4. The Gran Gatsby: La fama vista a través de las cortinas de confeti 2.0. Dentro y fuera. Misterio insondable como la vida que se vista de puente generacional entre la tragedia romántica, el espectáculo postmoderno y el glamour épico. Y sobretodo el GRAN Di Caprio.

3. Django Desencadenado: Es Tarantino. Es Waltz. Y también es Di Caprio, claro. Es la mejor reflexión sobre el racismo en años. Es un western clásico.  No es un western clásico. Es un spaghetty western. No es spaghetty western. ¿Qué es Django? De lo mejor de 2013, seguro.

2. Gravity: Es Historia del Cine. Una experiencia. Y sobrevivirá como joya vez quitada las gafas pero...

1. De tal Padre tal Hijo: Lo que hace Hirokazu Koreeda es de  otro mundo. La mejor cinta del director nipón con diferencia. Es muy difícil tratar tal conflicto con la sensibilidad que el cineasta nos propone. Llorar, reír, pensar, cambiar. La vida misma. La mejor de 2013 para este humilde cronista.



BONUS TRACK: Behind The Candelabra: Resulta que una de las mejores cintas de Soderbergh en años es un telefilm y no llega a los cines (si en TV). Misterios de la Industria. Lo que no es su inmaculado guión, sus interpretaciones increíbles (ojo a Matt Damon) y su ácida crítica a las bambalinas del show business a través de la figura de Liberace.


Y hasta aquí mi análisis de mis estrenos favoritos de 2013.  Una lista que puede coincidir con los gustos del lector y no es ni mejor ni peor que otras. Sencillamente es mi lista. Un décalogo, fruto de un 2013 pésimo en taquillas, rellena de estrenos tardíos y cifras bajas salvo excepciones. Pero la Fiesta del Cine ha hecho que la gente alce su voz en las maratonianas colas: Seguimos amando el cine. Sólo necesitamos que entre todos volvemos a rescatar está fábrica de sueños del séptimo arte. Humildemente, creo que lo haremos si para empezar tenemos claro la siguiente premisa: "Los tiempos cambian. El cine no, porque el cine somos TODOS."

lunes, 30 de diciembre de 2013

CRÍTICA: GRAVITY

Durante una misión especial rutinaria, dos astronautas sufren un grave accidente y quedan flotando en el espacio. Ésta es la sencilla premisa que utiliza Alfonso Cuarón para crear Gravity, obra maestra de la ciencia-ficción. Así de simple. Después de retratar su país natal en Y tu Mamá también, a través del plano secuencia subjetivo; de experimentar con el mega blockbuster en Harry Potter y El Prisionero de Azkabán; y de crear la distopía a golpe de corresponsal de guerra en la colosal Hijos de los Hombres; el maestro se supera.

Cuarón, recoge todo lo aprendido y retrata la épica aeroespacial usando los recursos documentales con los que siempre ha jugado para proponerle al espectador una experiencia objetiva donde éste se convierte en un tercer astronauta.

Rodada en tiempo real con unos planos secuencia que transforman la cámara en los ojos del espectador, sentimos la fascinación y, más tarde, la angustia sideral de la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock), una ingeniera en su primera misión espacial en la Shuttle, cuyo único punto de apoyo es el veterano astronauta Matt Kowalsky (George Clooney) y sus ganas de vivir. Porqué mas allá de la experiencia sensorial, Gravity funciona al conectar de forma empática con el deseo humano de supervivencia; encarnado por una Sandra Bullock en el mejor papel de su carrera, con diferencia.

Dicen que los Hermanos Lumière se comenzaron a plantear la posibilidad de dotar a este nuevo gran espectáculo llamado cine con la tercera dimensión para que se hiciera más real. Y aunque Cuarón no sea el pionero, si será con probabilidad, el primero que más se asemeje a la obra de esos revolucionarios pretendieron. Dicho de otro modo,el mejicano  también"asustará" a la platea como los franceses lo hicieron con la llegada de un tren a una estación. Se que muchos verán el grado de entusiasmo de este crítico y lo creerán desorbitado, pero es que el uso de la integración del 3D para dar relieve a la puesta en escena es así de magistral.

Además, muchos os preguntaréis si esta cinta tiene algún defecto. Yo no se lo veo. Ni el libreto de Alfonso Cuarón y su hermano Jonás, ni la fotografía de Emmanuel Lubezki, ni las actuaciones. No hay nada que no considere que es sobresaliente. Tampoco no se sobreutiliza la banda sonora de Steven Price, como se acostumbra a hacer actualmente en muchos casos, en búsqueda de una épica a veces hipertrófica. Simplemente se usa cuando la cinta lo requiere. Y, por si fuera poco, además de todo esto, Gravity ni siquiera peca de exceso de metraje. Apenas hora y media. Y eso nos hace ver que estamos delante de un producto que juega en otra liga, tan excepcional que se merece una nota excepcional.
Gravity hay que entenderla como el Kubrick de 2001: una odisea en el espacio. Y esta afirmación hago en el sentido de que no es sólo una historia de viajes espaciales, ni mucho menos, sino un film que muestra la evolución y el destino del ser humano, pasando por el reconocimiento y enfrentamiento a sus miedos más profundos.

Nada, lo dicho. Este es un film es de otra galaxia. A disfrutarlo en pantalla grande y en 3D.

NOTA: 9

martes, 3 de diciembre de 2013

CRÍTICA: DE TAL PADRE, TAL HIJO


A la pregunta que hay de autobiográfico en esta historia, el cineasta nipón autor de Kiseki o Air Doll no puede ser más contundente. "Yo tengo una hija de 6 años y siempre estoy pensando ¿Cómo voy a educar a mi propia hija? Esa es una pregunta que le he dado le he dado muchas vueltas en esta película." Fruto de esto nace una de las mejores películas del año ( por no decir la que mas le ha gustado a este humilde crítico de las que ha visto). La sensación de Cannes, de San Sebastián y que ahora llega a nuestras carteleras. “De tal Padre tal hijo". Una cinta dirigida por Hirokazu Koreeda que se ha ganado el nombre de heredero de Yasujiro Ozu (aunque las etiquetas comparativas no sabemos si son la mejor forma de definir el trabajo de cualquier realizador).

CRÍTICA: BIENVENIDOS AL FIN DEL MUNDO


El spoof quedó huérfano a mediados de los 90. Después de que los Hermanos Zucker  tejieron la trilogía donde Leslie Nielsen convirtió en icono a Frank Drebin, el nivel bajó de forma considerable. El libro de estilo de sus predecesoras fue perdiendo fuelle y la llegada de Scary Movie impuso un nuevo estilo en el subgénero: uno mas excesivo basado en las referencias culturales que funcionaban más como acumulación que como inspirado sentido cómico. Eso y el uso de una escatologia postiza. Tampoco Mike Myers hizo lo suficiente para rehabilitar el cine paródico. Si, le dio empaque kitsch a un Bond más Flint que el propio Flint ( Flint, agente secreto) en Austin Powers, pero aún así no hizo nada para que las parodias no se conviertan en carne de videoclub. Tenían que venir los británicos a darle categoría al noble arte de la caricatura fílmica.

Y apareció la Trinidad cómica y geek de Simon Pegg, Nick Grost y Egdar Wrigth. Ambos nos trajeron Zombies Party. Después Arma Fatal. Y ahora cierran la "trilogía" con el canto de cisne del llamado clan Cornetto (llamada así por un chiste de su primer film sobre los helados): Bienvenidos al fin del mundo.
El argumento es el más surrealista de toda la triada británica: Cinco amigos de la infancia se reúnen después de dos décadas porque uno de ellos está empeñado en volver a probar suerte en un maratón alcohólico que nunca pudieron llegar a completar y que termina en el famoso pub “The World’s End”.  En su camino, se cruzará una invasión planetaria. Lo típico...

Hay muchos motivos para recomendar el film. Su ritmo trepidante in crescendo. Sus gags inspirados. Su surrealismo bien engrasado. Su "mensaje", tanto generacional como de principios ideológicos. Y todo esto esta presentado sin que se nota la complejidad de su mecanismo y cosmos. Lógico por otra parte... Porque esto es una comedia y no puede tener ni un bache. Debe ser un carrusel de inicio a fin. Este film lo es. Cumple todo eso. Servidor conectó durante los 109 min que dura el film. Y no olvidemos a secundarios como Paddy Considine, Martin Freeman o Rosamund Pike. Aunque Simon Pegg y Nick Frost son las estrellas, aquí nadie sobra. Todos son necesarios.

Así pues, ya sabéis. Para este cronista, la más redonda, como no podía ser de otra manera , la última de los Stan Laurel y Oliver Hardy del siglo XXI, ocurre en la barra de un bar. Y se llama Bienvenidos al fin del mundo. Ya están pagando la ronda...

NOTA. 8,5

CRÍTICA: EN LLAMAS


Cuando se encienden las luces de sala, uno tiene la enésima sensación del coitus interruptus que un seriéfilo tiene después de una season finale. Un gran viaje que te deja a medias. Una travesía que repite los esquemas del film anterior (y muchos de sus momentos cumbre) para duplicar el efecto de su antecesora. Todo podría oler a deja vu si no fuera por un "pequeño detalle". En llamas reproduce la fórmula con resultados mucho mas atinados que su precedente y refuerza lo que ya funcionaba en el anterior. Lo que intentan ser todas las secuelas y muy pocas consiguen, en definitiva.

Después de ganar los juegos del hambre, Katniss y Peeta se embarcan en la gira de la victoria, donde poco a poco se percataran de que una rebelión comienza a gestarse. Para frenar la sublevación y la esperanza que representa "la chica en llamas", el Presidente Snow organiza los 75 Juegos del Hambre anuales en los que los "trágicos amantes del Distrito 12" volverán a ser protagonistas.

Entre las grandes virtudes de la adaptación fílmica del texto de Suzanne Collins se encuentran los siguientes rasgos de identidad: el carisma de su actriz/protagonista -Jennifer Lawrence está fantástica-, sus principios ideológicos sobretodo en forma de sátira aparentemente inofensiva ( sus apuntes críticos al capitalismo son paradójicamente feroces y dan en el clavo). y su uso del triángulo amoroso como algo más que un elemento decorativo de la misma ( Josh Hutcherson como un "pagafantas" mas convincente que en la primera parte).

Pero además de eso, En llamas logra por fin solventar su mayor inconveniente: una claridad en su óptica que no diluya los objetivos de su planteamiento para su manufacturación en el mainstream hollywoodense. Eso se traduce en un cambio de director y de visión. La sutileza gana a la confusión que Gary Ross inyectó en la primera entrega con algunos planos tan memorables como efectivos (que no efectistas).

El director de Soy Leyenda, Francis Lawrence, es ahora el artesano y copia el estilo "crepuscular" o el de los últimos Harry Potter donde el silencio se manifestaba como rúbrica de una violencia retenida a punto de estallar. Pero por suerte, su material de partida tiene mucho más potencial que los libros de Stephanie Meyer y no sufre el desgaste del desenlace del mago de Hoghwarts. Además de eso, el film saca más partido de su iconografía reforzando su lado más camp y pulp mutando los peligros a que una prodigiosa Katniss y su equipo tendrán que hacer frente. Una odisea de gladiadores distópicos donde la franquicia hallará nuevos secundarios con fuerza como la neurótica Joanna o el vigilante jefe con los facciones de Philip Seymour Hoffman.

Eso sí, después de asistir a un tour de force digno del buen nombre de la saga, ese final mutilado con el que termina esta entrega nos devuelve a la realidad. ¿Es necesario contar esta historia de forma tan extensa sin sacrificar parte de su sustrato? Porque uno tiene ganas de ver como estalla ya todo. Y ahí está el verdadero problema (o no) de la saga: El enemigo no son ni los Tributos ni el Capitolio. Es el propio hype que despierta la saga. Así que veremos con este dilatado epílogo hace de esta revolución (se avecinan dos cintas más a modo de clausura). Si esta serie de películas se encontrarán más cerca de los palacios del séptimo arte o se quedará barriendo jardines como un emperador olvidado....Por ahora aprueba su entrada en el Olimpo después de realizar un gran combate en la arena. Veremos si el sinsajo sigue volando tan alto en el último acto.

NOTA. 7