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martes, 27 de agosto de 2013

CRÍTICA: DOLOR Y DINERO

La sociedad está un tren que descarrila sin frenos. La moral y los valores humanos parecen haber desaparecido cegados por la ambición mal entendida. Entonces el depredador devora las neuronas y solo queda frivolidad, estulticia y vidas ostentosamente vacías. De eso va esta película, que para quien esto suscribe es lo mejor de Michael Bay en la dirección. Un director de encargo y de género que se ha erguido como "autor" y que ahora canaliza las obsesiones de su filmografía en la comedia negra creando un mosaico que define el mundo de Hollywood. Y lo hace a través de un relato ambientado en culturismo y  que a pesar de sus continuos coqueteos con el surrealismo...está BASADO EN UNA HISTORIA REAL. Increíble pero cierto.
  
 

Miami, años noventa. Dos culturistas (Mark Wahlberg & Dwayne "The Rock" Johnson) planean el secuestro de un rico empresario. A partir de aquí, un desfile de actos perpetrados por un par de cabezas de chorlito a cada uno más absurdos. Wahlberg cuando se aleja de su imagen de niño bueno (véase Infiltrados) es cuando mejor funciona actoralmente. Y a pesar de sus orígenes y de su físico descomunal Dwayne Johnson, tiene una particular vis cómica capaz de dotar el patetismo de un rol en ternura ( como la utlizada en su rol mas celebrado en Be Cool). Por su parte, Anthony Mackie tampoco desentona en el elenco en el papel de un acomplejado personaje que se oculta entre quilos de anabolizantes directos en vena. Pero para asco el que da el rol de Tony Shalhoub, que deja aparcado su Monk televisivo para encarnar el catalizador de la trama.
 
Todo funciona como un reloj suizo e incluso el abultado metraje hace bastante menos mella de lo que se podía esperar. El brainstorming de esta historia pertinente con gags tan ácidos como descarnados nos remite al cine de atracos perfectos visto a través de los efectos alucinógenos del vicio. Pero a diferencia de la defensa que hacia el Spring Breakers de Korine y a pesar de la obsesión made in Bay de estética MTV;  aquí subyace la crítica mas corrosiva. O dicho de otro modo: la autocrítica hardcore.  Al final, el mejor colofón es la reflexión del único personaje cuerdo del film: el de un Ed Harris que asiste impávido a la decadencia de la raza humana mientras él saborea la auténtica felicidad. ¿Quizá la representación fílmica del propio director? Apuesten a que sí.


NOTA: 7,5


3 comentarios:

  1. Gran crítica Joan. No tenía pensado verla, pero con tu entusiasmo tendré que hacerlo para poder tner un amplio debate.

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  2. Muchas gracias Guillermo. Como habrás comprobado a mi me gustó mucho. Al menos si no te gusta habrá debate.

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  3. Me ha gustado. Sorprendentemente me ha enganchado. Un Bay totalmente diferente más transgresor. A medio camino entre Spring Breakers ( como citas ) y Wrong. Grandes momentos y con sus errores la doy un 7. Lo que no coincido es que el único personaje cuerdo es Ed harris, yo creo que tampoco lo es, todos son personajes desestructurados y a la deriva.

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