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domingo, 7 de abril de 2013

CRÍTICA: L' AGE ÁTOMIQUE ( ATLANTIC FILM FEST)


¿Aceptamos juventud como sinónimo de problema? El arte a partir del siglo XX hace apuntar a que si; sobretodo en los países de cultura capitalista como USA. El disparo de salida lo realizó en 1904 el psicólogo G.Stanley Hall en su libro " Adolescente"en el que anunció el "descubrimiento" del adolescente norteamericano; y en donde definió la famosa "edad del pavo" en una etapa de sturm and stress (tempestad y agitación). Stanley se adelantó a la herencia que décadas después les dejaría a las nuevas generaciones las dos grandes guerras: Rebelde Sin Causa de Nicholas Ray retrató ese malestar de la juventud en el cine y convirtió a James Dean en el referente de una generación tan joven como perdida.

Ahora, 50 años después, la juventud post 11 S y post crisis mundial es retratada por Héléna Klotz en L’âge atomique. Dos amigos se van de juerga parisina una noche. Tan sencillo como eso. Y a la vez tan efectivo. Un hipnótico relato concentrado en poco más de una hora de duración que deambulan entre luces de neón, fracasos rotos y la mas profunda soledad.

Dominick Wojcik y Eliott Paquet son los protagonistas de esta historia gaseosa encarnando a juguetes rotos que parecen replicantes de Blade Runner en una París irreal.Uno de ellos intenta besar desesperadamente a una chica. El otro se siente abrumado por el deseo que siente hacia su amigo. Apenas hay argumento y sin embargo, la história nos hipnotiza hasta su conclusión metafórica. Pero también para este crítico, esta obra también le resulta algo insatisfactoria. Parece que Héléna Klotz se queda sin discurso en los últimos compases; realizando un desenlace redundante y dando la impresión, que mas allá de la experiencia sensorial, la cineasta se ha quedado en la superficie del problema. Si, están sólos y perdidos. Eso ya lo sabíamos al principio. ¿Y algo mas?

En definitiva, un viaje extraño con una última estación algo amarga para mi gusto pero una buena odisea parisina, casi espiritual. Que se apaga poco antes de cruzar los 60 minutos pero que resulta estimulante  y entretenido si uno se deja llevar. Si, para este humilde crítico podría haber sido mas pero lo es tampoco no está nada mal.

NOTA: 5,5

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