Capitan
Philips es un blockbuster. O mejor dicho, la forma que tiene Paul Greengrass de
entender el cine palomitero. Cinema vérite con cámara en mano como si fuera un
corresponsal de guerra que se mete en todos los núcleos candentes del planeta y
nos explica todos sus tejemanejes. Después de refundar la saga Bourne de tal
forma que medio Hollywood copió su estilo, ha ido siguiendo su forma de
entender el cine que sin embargo empezó mucho antes; como el pseudo-documental
Bloody Sunday y United 93. De eso es lo que nos encontramos hoy aunque con una
estrella del calibre de Tom Hanks.
Un
film muy entretenido con algún pequeño bache a la mitad del film pero que
cuando pone la directa, el resultado es sobresaliente. El film va de un caso
real tan cercano que no puede estar más actual en el momento de su confección.
Hacía más de 200 años que no se secuestraba un buque estadounidense pero los
piratas somalíes de Muse rompieron ese “record”. Fue en 2009 cuando abordaron y
retuvieron el buque carguero “Maersk Alabama” dirigido por el capitán Richard
Phillips (Tom Hanks). De ahí nace esta película que se cocina a fuego lento
hasta estallar en un final estremecedor dónde el hombre ordinario sale de su caparazón.
Y cambia para siempre…Un viaje de no retorno que el estado de nuestras cosas
nos revienta por dentro y nos define de formas que nunca imaginaríamos. De eso
va esa película con un gran Tom Hanks. La otra cara de la moneda es alguien que
no tiene nada que perder. Se llama Muse y esta Barkhad Abdi
con una soltura envidiable por debutar en la gran pantalla. A eso se le llama
llevar la verdad de la calle al cine…
No
descubriremos que Paul Greengrass sabe coordinar y ejecutar estos artefactos de
forma impoluta. Pero su crítica es tangencial no sabemos si por domesticación consciente
o no, sus anteriores trabajos sabían combinar mejor los anteriores elementos.
Aún así, estamos a un notable film de acción. Ojalá todos fueran así…
NOTA: 7,5
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