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lunes, 11 de marzo de 2013

CRÍTICA: EFECTOS SECUNDARIOS

Hoy si me permiten voy a hacer una crítica diferente. Aprovechando la temática del film voy a intentar escribir esta reseña como si una receta médica se tratara. Espero que les guste.

NOMBRE DEL MEDICAMENTO: SIDE EFECTS

PACIENTE: ESPECTADOR MAYOR DE 18 AÑOS AMANTE DE LOS THRILLERS SOBRE CORPORACIONES.

DOCTOR: STEVEN SODENBERGH

COMPOSICIÓN

Emily y Martin son una próspera pareja neoyorkina cuyo mundo se desmorona cuando Emily intenta suicidarse. Incapaz de superar su depresión, Emily acepta seguir una nueva medicación recetada por su psiquiatra, el Dr. Jonathan Banks: Ablix, un medicamento para calmar la ansiedad. Pero el fármaco comienza a tener inesperados efectos secundarios…

OBSERVACIONES

Número 1. Rooney Mara se ha convertido en la emo del cine Usa. Su bello y triste rostro es iluminado por una fotografía sombría y fría como este laberintico film de Steven Soberdergh al igual que ya lo hizo David Fincher en la Red Social y sobretodo en su adaptación del Bestseller de Millenium. Le da otro aire a un personaje algo esterotipado y acaba siendo lo mejor del film.

Número 2. Sodenbergh ya se  ha encontrado a si mismo formalmente y rueda con buena factura pero de forma demasiado acomodaticia. Después de buscar mil y un vueltas de tuercas incluso en sus productos más mainstream (la trilogía Ocean´s) aquí se limite a cumplir recogiendo las constantes visuales de su cine y buena parte de sus coetáneos en un atmósfera líquida y urbana llena de luces, más cercana a la caligrafía que la autoría.

Número 3: El thriller de denuncia siempre funciona siempre que se apuñale a las grandes empresas, ya sea para hablar de la industria armamentística, la banca o aquí, la industria farmacéutica. El relato tiene menos de psicológico que lo debería por su premisa pero quizá así sería menos multisalas.

Número 4: Catherine Zeta Jones necesita revalorizarse como actriz ya. Está encasillada en papeles alimenticios.

Número 5: Jude Law va de menos a más en la historia y con él la película. Es el motor del film y cuando está en boxes, la pelicula se resiente.

Número 6: El film hace una leve radiografia de una sociedad enferma que vive a través de medicamentos que controlan nuestra voluntad y nos convierten en zombies. Todo queda relegado a un segundo plano porque al film le interesa más los hilos de la corrupción y la obsesión del protagonista para desvelar la verdad.

CANTIDAD RECOMENDADA: El film tiene una duración estándar. La primera parte es más lenta y pomposa pero un par de giros de trileros aunque coherentes animan la trama en la segundo parte del metraje.

COMO ADMINISTRAR: Preferiblemente en DVD aunque no es una mala opción para el cine. De el creador de " Un romance muy peligroso " o Traffic esperamos mas.


DIAGNÖSTICO FINAL:5'5

viernes, 8 de marzo de 2013

CRÍTICA: OZ





La era de Google y la sobreinformación ha venido conjuntamente con una crisis de creatividad en el cine de Hollywood. George Lucas ha sido su culpable indirecto no sólo convirtiendo su Star Wars en franquicia si no extendiendo el legado fílmico de la marca en la reconstrucción de sus propios iconos con sus precuelas. Algo que el emporio de Sunset Boulevard ha convertido en moda y de ahí que alguien como Sam Raimi se vea relegado a categoría de artesano para revisitar el mundo de Oz a través de sus orígenes. El resultado no presagiaba nada bueno. ¿Otro ejercicio de remix que canibaliza los referentes culturales anteriores para crear un vínculo con el espectador? ¿No sería mejor crear algo nuevo que inyectarle sustrato a un referente previo para ocultar su superficialidad y oquedad?

Pues va a ser que no. Sam Raimi pulveriza todos los prejuicios y nos trae una maravilla con un James Franco en estado de gracia y el mundo mágico más deslumbrante que he visto en el cine desde la Tierra Media de Tolkien. En Technicolor 2.0. Y en 3D.

El film recrea los orígenes del Mago de Oz. Oscar Diggs (James Franco), un mago de circo de poca monta y de dudosa reputación, tiene que abandonar un Kansas en blanco y negro para trasladarse al brillante y colorido País de Oz donde se verá envuelto en una guerra entre tres brujas.

Después de escuchar palos al film del director de Evil Dead, me sorprendió gratamente en su visionado el talento mostrado en el largometraje. Para un servidor, Oz es un milagro y demuestra lo infravalorado que es Sam Raimi en la industria palomitera. El creador del Spiderman bajo las rasgos de Tobey Maguire nos trae un canto a la infancia, a la magia, tan autoparódica y desvergonzadamente cursi que me ha parecido simplemente irresistible. Un reparto en que el único pero que le detecto es una Rachel Weisz un pelín discreta y alguna secuencia con regusto efectista y un tanto forzada; imposiciones comerciales para que la sombra de la fatalidad nos haga encajar las piezas con su obra madre. Ese es el principal problema de Oz. Este diseño de orfebreria está al servicio de cierto mercantilismo insano que si en vez del sello de la obra de Braum hubiera llevado uno mas autoral, hubieras podido estar hablando de una obra maestra.

Pero lo que tenemos es pura delicia. Una montana rusa visual con un Oz arrollador y canalla cuyo giro final a lo heist movie haría las delicias del Tarantino mas bélico; amén de un broche cerrado sin traicionar su etiqueta de producto. Ver para creer. Igual que una sensibilidad a flor de piel, ingenua y hasta minimalista como una muñeca de porcelana. Con esta obra, después del pequeño traspiés que supuso su última incursión en el universo del trepamuros, el de Michigan se revaloriza como cineasta.

En definitiva, Oz no es el clásico de la Metro Goldwyn Mayer pero es una de las mejores cintas de fantasía que yo he visto en mucho tiempo. Y si, el Mago de Oz es una de las novelas de mi infancia pero no soy ningún fan de la obra  de L. Frank Baum, ni la citada pelicula protagonizada por Judy Garland. Simplemente, son las impresiones de este cronista que se ha visto seducido por una obra que le ha cautivado. Espero que ustedes también lo hagan. Y si no, no pasa nada. Esto es cine.


NOTA: 8


jueves, 7 de marzo de 2013

CRÍTICA: THE PAPERBOY ( EL CHICO DEL PERIÓDICO)



Año 1969. En un pueblo de Florida, ocurre el crimen de un respetado sheriff. Del homicidio se culpa a Hillary (John Cusack) un psicótico que es condenado a la silla eléctrica. De él se enamora ciegamente, aún sin conocerlo en persona, Charlotte (Nicole Kidman) una Barbie cuarentona que tiene como aficción escribir cartas a presos. Esta mujer contacta con Ward (Matthew McConaughey) un reportero para que revise el caso de Hillary a quien asegura que se le ha procesado de forma injusta. El problema está en Jack, el hermano pequeño de Ward que se enamora de ella y es THE PAPERBOY del título.

Llegar a entender el film cuesta bastante. Está muy mal narrado. El film empieza con Anita (Macy Gray), la criada de los Ward, una afroamericana cuya interpretación suena tan artificial como un árbol de plástico. Una vez has ordenado las fichas en el tablero ( mas o menos a partir de la primera hora) uno se enfrenta a la cruda realidad. No es un film para todo el mundo.Lee Daniels es un director con un sello propio. Como sucede Quentin Tarantino, Paul Thomas Anderson o Almodóvar ( referencia confesa del cineasta y cuya influencia en el film es mas que latente). Son autores que independiente de los diferentes características de cada una de sus obras, todas tienen unas constantes muy definidas tan radicales como su cine. Dicho de otro modo, quien le guste el estilo Daniels es mas probable que lo haga con The Paperboy que con alguien que no le guste ese modo de hacer cine.

Lamentablemente, a mi no me gusta ese estilo. Lee Daniels con dos films ( Precious y éste) parece tener ya unos rasgos muy claros. Una dirección visual desagradable, espesa tanto como los diferentes elementos obscenos que desfilan en el film. De hecho, el film usa las "aventuras" de los miembros de ese periódico local para demostrar la presunta inocencia de Hillary. Pero en realidad es una excusa para una série de concanetaciones de escenas casi pornográficas ( o sin el casi) con la obsesión del personaje de Zac Efron sobre el de Charlotte como tema principal.
 
Un Zac Efron que a pesar de sus esfuerzos, no cuela como un chico de 14 años en plena edad del pavo porque el actor ya tiene los 25. El actor de High School  Musical no funciona y se presenta como un error de casting. Al contrario que Nicole Kidman y John Cusack ( este último con un papel crucial pero muy secundario). El cambio de registro de los 2 actores es lo mejor del film con diferencia; un producto que se ve lastrado por una estética feista, exhibicionista y sensacionalista y un argumento confuso que no sabe que quiere ser: ¿Thriller sureño? ¿Melodrama noir? ¿Comedia erótica? Aún espero que me lo expliquen.
 

En definitiva, una propuesta para los que sepan apreciar las perversiones sexuales y sepan encontrar la poesía en lo soez. Yo no sé como hacerlo y por eso el visionado del film me irritó tanto; asi como sus deficiencias actorales y narrativas. Poco mas queda de decir de un film con un Matthew McConaughey muy correcto pero un tanto desaprovechado y un Scott Glenn que tampoco aporta mucho mas a este film sobre el chico del Periódico. No le pondré ninguna cruz a Lee Daniels porque no soy de esos pero me mantendré más alerta después de ver la evolución de su cine. Yo por ahora no lo compro. Lo siento.

NOTA: 1'5




 


lunes, 4 de marzo de 2013

CRÍTICA: PARKER



Si existe un heredero claro de las action movies de los 80 ese es Jason Statham. Empezó haciendo sus pinitos como futbolista, acabó representando su país en los Juegos Olímpicos en salto de trampolín y un póster como modelo acabó llenando la atención de Guy Ritchie que lo fichó para Lock and Stock y Snatch. El resto ya es de sobras conocido. Luc Beeson le dió su papel de Frank Martin y la saga Transporter lo catapultó  ( y etiquetó) en el estrellato de las cintas de acción. Algo que el actor de Sydenham parece estar encantado. Al igual que sus personajes, le gustan las emociones fuertes y siempre se niega a que usen doblen en sus pelis. Ahí es nada.

Es por eso que al enfrentarnos a este Parker sabemos que no vamos a sorprendernos: Todos sus films siguen la misma tónica. Són simples como el mecanismo de un chupete, algunos solventes otros infumables pero NUNCA engañan a nadie. Son auténticos placeres epidérmicos.

Por fortuna, la propuesta de hoy esta dentro del primer grupo. Y probablemente, sea una de sus muestras mas inspiradas. La prosa de Donald E. Westlake le sienta como un guante a este británico tan socarrón como duro como el acero.  La película empieza con un atraco que se complica un poco y un reparto de gananciales que se complica aún más. Nuestro protagonista acaba en la cuneta con varias cicatrices y en busca de venganza. Ya tenemos película.

La primera media hora del film es un Statham duro como un huevo cocido orquestando su plan a través de puñetazos, disparos y disfraces. Después la acción se ralentiza un poco y coquetea con una trama algo más ligera con una Jennifer López que parece salida de una de sus comedias románticas marca de la casa. La actriz está muy divertida y acaba siendo un hallazgo que funciona por contraste con el humor negro del film, lleno de secundarios que aportan su grano de arena a este cóctel del director de Ray. Entre ellos, un Nick Nolte muy deteriorado, por cierto.

Poco más que decir del film. Que lo mejor es verla siendo consciente de lo que vas a ver y dejándote llevar. Si lo hacen, disfrutarán. Taylor Hackford cumple como artesano y nos trae un Parker siguiendo con los cánones; con testosterona a prueba de balas y que incluso huye en ocasiones de algunos lugares comunes. No va a ganar ningún óscar pero cumple su cometido.

NOTA: 6'5