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lunes, 14 de septiembre de 2015

CRÍTICA: JURASSIC WORLD

Cualquiera que busque el espíritu de la anterior franquicia se verá absolutamente decepcionado. Hay momentos fugaces, como cuando se recupera el tema principal, pero es solo un espejismo. Esto es otra cosa. O mejor dicho, es lo mismo pero contado e otra manera...

Pero si me preguntáis la pregunta del millón...¡Ahí va! Sí, me ha gustado mucho esta película. No he mirado el reloj en un solo instante. Me he reído. Me ha proporcionado “cierta” tensión.  Me han gustado las "interpretaciones" de los actores (ninguno va a ganar el Oscar por hacer su ,pero tienen carisma, como Omar Sy haciendo de...Omar Sy). Incluso en momentos me ha emocionado. Colin Trevorrow tiene gran parte de "culpa". No, no es Spielberg (aunque a veces da la "impresión"de que Spielberg ha rodado alguna que otra escena off de record. Veáse su clímax final). Pero ha hecho un buen trabajo de artesano e incluso quien haya visto Seguridad no Garantizada casi podrá decir que ha dejado su huella (nunca mejor dicho) en la película. La cinta es fluida y hay muchas escenas de acción bien distribuidas a lo largo del rodaje y bien rodado -encima no está rodada en digital-. Los diálogos son ridículos, pero es parte del juego. Y todo es exagerado. Quien haya visto el tráiler y ha visto al dinosaurio marino comiéndose el tiburón salpicando al público como si tal cosa verá lo que hablo.

Y sí, hay critica al mundo del blockbuster. Es decir, la cinta se ríe de sí misma y de forma tan evidente que hasta no deja de ser sorprendente como la película se ríe en tu narices y como el espectador, es muy probable que le acabes siguiendo la corriente "No quiero el doble de todo", dijo uno de los personajes. "Se ha escapado un activo", dice otro cuando lógicamente empieza la función, referente a la forma que tiene Hollywood de ver al público en términos de contabilidad.

Pero oye, al final cuando acaba, uno se da cuenta de que es una buena película dentro de los estándares actuales. Pero es que antes el listón estaba tan alto que aquí no hemos intentado ni acercarnos ¿Realmente no podemos volver a esa época y hacer cine como el de antes?  ¿Por qué ya no hay riesgo y todas las películas siempre buscan ser espectaculares pero cumplir respecto al tema ideas? ¿Por qué cada vez las películas de acción mainstream se han infantilizado tanto que parecen films de animación y las películas de animación parecen films mainstream  "adultos" como las de antes? ¿Existe vida más allá de la serie B con presupuesto A con product replacement hiper explícito?

Nada, quizá son cosas mías. Porque esta peli es un buen entretenimiento. Jurassic Park conoce a Pacific Rim. Está bien, ¿no? Bueno, habrá quien justamente por eso mismo, la criticará sin piedad. Yo no voy a ser de esos. Es más: A los niños les encantará. Los mayores que no busquen cine de “festivales” y aspiren sólo pasar un buen rato, también se lo pasarán bien.¿Soy yo el problema? No, el “problema” es la película de 1993 en la que Sam Neil veía por primera vez a un diplodocus mientras sonaba John Williams de fondo y Richard Attenborough pronunciaba solemne: “Bienvenidos a Jurassic Park". Ese es el problema. Sin desmerecer a lo presente…Recuperad ese cine, por favor.

NOTA: 7

ENTREVISTA ALEXANDRA JIMÉNEZ: "ESTAR EN ANACLETO ES COMO ESTAR EN UN PARQUE DE ATRACCCIONES Y VOLVER A TENER 10 AÑOS"


Katia es una mujer muy variable. No sabe lo que quiere y tiene un gran vacío porque ella está aburrida y quiere vivir grandes aventuras. Y responsabiliza todo eso a su novio Adolfo"
Así es Katia, el personaje que la actriz Alexandra Jiménez realiza en Anacleto, Agente Secreto, según la propia Alexandra Jiménez. El personaje es la pareja del hijo de Anacleto, una enfermera cuya situación amorosa parece haber llegado a un punto límite al inicio del film. Nada comparado con la que le espera...90 minutos de acción y humor a cargo del director de Tres bodas de más y del personaje de Vázquez de la mítica Brugera.

A la actriz zaragozana no la vamos a descubrir ahora. Alexandra Jiménez es una de las caras más habituales de la pequeña pantalla. Después de varios papeles secundarios en series como Periodistas o Compañeros, fue su rol de África en los Serrano el que le dio popularidad. A partir de aquí, estuvo en la familia Mata, protagonizó La Pecera de Eva y actualmente, presenta El club de la comedia. Además de su faceta televisiva, la hemos visto en los dos primeros films de Ruiz Caldera: Spanish Movie y Promoción Fantasma.

La actriz de la última pelicula del director de Gavá realizó una entrevista para Facesonthebox en la que nos habló del film sobre espías castizos y de su carrera como actriz. Así que si la semana pasada publicamos la entrevista al director del film, ahora es el turno de saber que nos contó la intérpretre. ¿Queréis saber qué nos dijo? Pues 3, 2, 1...

UN PERSONAJE IMPERFECTO

"La "evolución" del personaje de Katia me parece bastante original. La mayoría evolucionan y lo hacen a mejor. Pero no es el caso de Katia y eso me parece muy divertido. Es más, me gustaria tener la oportunidad de hacer otro personaje más imperfecto todavía y que no haya que justificar ningún concepto. Me parece que tiene que ser muy liberador hacer un personaje lleno de contradiciones y que no se llegan a justificar nunca".

INCORPORANDO MATICES

"El personaje no estaba tan acentuado en el guión. Su personalidad, todas sus características, su dualidad: Todo estaba mas suavizado. Así que daba pie a llevarlo tanto en un sentido como el otro. Podíamos haberlo llevado a un sentido mas convencional pero lo que hablamos Javi (Ruiz Caldera) y yo es hacerla un poco mas bipolar de lo que ya es..."

TRABAJAR CON JAVIER

"El personaje lo empezamos a trabajar a través de las primeras lecturas ,ensayos y en las conversaciones que teníamos sobre cada escena  Yo iba proponiendo y Javier es muy generoso y, a la vez, sin que te des cuenta, te ata en corto. Pero todo lo que puede sumar "te lo compra". Y entonces fuimos probando el personaje de una manera muy sutil..."

ESCENAS DE ACCIÓN

"Fue intenso y muy divertido. Pero yo tenía la parte más "fácil", porque se trataba de esquivar balas y correr. Pero ver a Quim e Imanol trabajar tanto dentro como fuera del rodaje...¡Cómo llegaron de preparados! Y estar en una película de acción como esta es como estar en un parque de atracciones y volver a tener diez años".

INDUSTRIA DEL CINE

"Trato de pensar que como en todo lo que es cíclico se acerca un buen momento. Creo que evidentemente la situación no es favorable en ningún sentido. Porque no hay nada que favorezca ni que las películas sean rodadas mejor ni que el público pueda pagar su entrada con toda la tranquilidad del mundo. Pero creo que  favorece todavía menos la educación en que nos estamos empeñando en dar en una sociedad, alejándola de cualquier atisbo de cultura, separándoles del teatro, del cine y de la música...Pero aparte de todas esas dificultades para que una persona tenga acceso a la cultura o la educación, hay algo en la personalidad colectiva de este país que alimenta el hecho de que no nos guste lo que hacemos. Así por convicción...Entonces todo esta mal hasta que no se demuestre lo contrario...Y con esta teoría no vamos a llegar muy lejos hasta que la cambiemos. Con el fútbol, con el deporte se cambió. Por eso, yo espero que con la cultura se cambiará también y que un día nos sentiremos muy orgullosos de lo que hacemos. Porque creo que es evidente que nosotros podemos sentirnos así..."

ENTREVISTA JAVIER RUIZ CALDERA: "ANACLETO ES COMO EL SIN PERDÓN DEL MUNDO DE LA COMEDIA Y DEL MUNDO DEL CÓMIC"

“Javi, queremos hacer la adaptación del comic Anacleto, Agente Secreto y queremos que la hagas tú.” Así reproducía para Facesonthebox el propio Javier Ruiz Caldera el momento en que Francisco Ramos le ofrecía el proyecto de otra de las piezas angulares de Zeta Cinema. Un proyecto con entidad propia, pero que forma parte de otro aún más grande, con algunas similitudes con el MCU, de Kevin Feige. Sin ir más lejos, el propio Ruiz Caldera dirigirá Superlópez con un libreto firmado por los guionistas de la saga Ocho Apellidos Vascos y se espera que en el futuro veamos un film animado sobre Rompetechos y una serie de televisión sobre las Hermanas Gilda.

Aunque ahora es turno de hablar de la película de James Bond más castizo: Anacleto, Agente Secreto, protagonizada por Imanol Arias, Quim Gutiérrez, Alexandra Jiménez, Carlos Areces o Berto Romero. Facesonthebox entrevistó al director y la actriz principal de esta comedia de acción y de espías que el propio director califica como “un Sin Perdón del mundo de la comedia y del mundo del cómic”.

En esta primera parte, hablaremos con el director de Promoción Fantasma con motivo del  estreno del film, donde nos contará acerca del proyecto en gestación del superhéroe de Jan.

EL OJO DE ANACLETO

Adolfo, un treintañero que trabaja de segurata, está en un mal momento. Su novia de toda la vida lo deja por ser un tipo sin ambición y, a su vez, se convierte en el objetivo de una serie de matones liderados por Vázquez, un peligroso criminal que acaba de escapar de la cárcel. Una extraña situación que Adolfo descubrirá, traerá revelaciones sorprendentes. Porque, a diferencia de lo que pensaba, su padre no es un payés dedicado a la producción de embutidos, como él ha creído toda la vida, sino que es Anacleto, un agente secreto en horas bajas y el hombre que encerró a Vázquez hace treinta años.
Un proyecto jugoso, pero complicado de abordar que Javier Ruiz Caldera afrontó entre ilusión y cautela: “Yo era lector de Anacleto desde pequeño y cuando me lo ofrecieron, me dio impresión. ¡Qué lujo poder adaptar algo con lo que habías disfrutado tanto de pequeño y a la vez qué responsabilidad!. Así que tanto el guionista Fernando Navarro como yo nos lo estuvimos pensando hasta que dimos con la idea de un Anacleto actualizado y la película hizo click".

Y una vez que la propuesta fue hacer un Anacleto 30 años mayor que el original era el turno de pensar en el actor. Alguien quien Javier tuvo claro desde el primer momento: “En cuanto nos preguntamos qué actor podía tener esa edad rápidamente me vino a la cabeza la imagen de Imanol Arias y ya no me lo pude quitar de mi mente. No había plan B: O la hacía Imanol Arias o la película no tenía sentido. Así que cuando finalmente dijo que sí fui muy feliz”.

EQUILIBRIO ENTRE COMEDIA Y ACCIÓN

Una comedia de acción con la que el director tuvo que equilibrar ambos elementos “Yo nunca había hecho acción y ha sido la parte en la que nos hemos puesto a tope para poder competir con las películas hollywoodienses o, como mínimo, poderles mirar a la cara. Es verdad que por tema de presupuesto quizá en vez de cuarenta explosiones, hacemos tres. Pero al menos que las tres que haya estén bien hechas y el resto de metraje lo llenamos con mucho humor”.

Una cinta de rodaje donde el director de Gavá no ha tenido miedo o reparos en mostrar sangre en algunos momentos de la misma “Hemos tenido libertad absoluta para escribir el guión y la idea propuesta era hacer un tipo de película que nosotros nos gustaría ver. Y si era una comedia de acción, esas escenas tenían que ser salvajes, pues eso que es lo que nos divierte”.

Por último, nos habló de su nuevo proyecto. Sí, el que le lleva capa y bigote: “Ahora mismo estamos trabajando el guión de Superlópez con Borja Cobeaga y Diego San José. Espero que se haga porque es una película complicada. ¡Hay un superhéroe que vuela! Eso hay que hacerlo bien. Pero si hay la inversión adecuada, se hará y será divertidísima, seguro", afirmó.

Apuntado queda. Mientrastanto, los amantes del director de Tres bodas de más tienen una nueva cita con la sala de cines. ¿Para qué? Pues para ver Anacleto, Agente Secreto.

CRÍTICA: ANACLETO

Javier Ruiz Caldera va subiendo un nuevo escalón en su carrera. Ahora no solo para demostrar que es un buen director de comedia. Si no que también es un buen director de films de acción. Y aunque este Anacleto no se suba en un avión en marcha como Ethan Hunt o atraviese un rascacielos con un coche como Vin Diesel, puede ser espectacular, divertida y adrenalítica a partes iguales.

Quizá porque sus armas son otras: La comedia y el costumbrismo. Aunque el film es primero de acción, el humor es constante, pero ninguno de los dos tonos se come al otro. El film sabe insertar sus gags cuando toca e incluso cuando no. Además, me resulta hilarante y más con el elenco (ya habitual) del director: Quim Gutiérrez, Carlos Areces, Alexandra Jiménez, Rossi de Palma o Berto Romero entre otros, están muy bien en sus roles. Pero también las nuevas incorporaciones, entre las que destaca una que es la verdadera alma del film: Immanol Arias. Y es que, a pesar de sus virtudes, nada sería posible sin el actor de la serie Cuéntame: Imanol es el Anacleto “crepuscular” perfecto.


Tampoco os vamos engañar: Anacleto es un film de agentes secretos con tiros, sangre y mucha comedia. Está bien rodada, a mí me divirtió durante su metraje e incluso me convenció en su inevitable coqueteo con el drama. Pero no busquéis más. Tampoco lo pretende…Sin embargo, creo que gustará a los geeks que quieran descubrir guiños (tanto al cómic original, como aquellos que pertenecen a otros asuntos) y al espectador que disfrute con este tipo de propuestas.  Así pues…si te gusta la comedia y la acción desenfrenada… ¿Por qué no le das una oportunidad a este Anacleto, agente secreto en tu cine? En pantalla grande, las grandes misiones se resuelven mejor.

NOTA: 7,5

CRÍTICA: ANT-MAN

Ya sea la historia de un millonario que se pone una armadura robótica, la de un súper soldado alterado genéticamente o al de un dios nórdico con licencia para martillear, las películas sobre personajes Marvel propiedad de Disney Studios cumplen una misma función desde Iron Man: Crear la macro-saga cinematográfica más grande de la historia. Y para ello, aunque cada rol y film tenga su propia personalidad, todas tienen que tener un patrón establecido y nunca se desvían de él. Guardianes de la Galaxia se desviaba un poco al hacer un film deliberadamente retro con un toque gamberro dentro de la fantasía superheroica multitarget del mundo Marvel en el cine.

Ant-Man parece seguir en su misma línea, pero luego vemos que no es tanto como podría haberlo sido. Más aún sabiendo que al final se acabó cediendo la dirección a un artesano como Peyton Reed y no un autor en las sombras como Edgar Wright, que es la forma cómo se han forjado los grandes autores del mainstream desde los inicios del celuloide. Y sin embargo, Ant-Man es un divertido pasatiempo con un punto excéntrico y diferente que hará las delicias no sólo de los aficionados a los superhéroes marvelitas, sino de los fans de las heist-com o de la ciencia ficción de serie B de los años 50 o 60. ¿Alguien dijo El increíble hombre menguante"?

Ant-Man tiene sus altibajos, pero siempre es una película competente y, a veces, hasta brillante. Sin duda, lo mejor es el primer acto donde después de un prólogo inusitado en los films marvelitas, nos presenta a un héroe con los rasgos de un tipo corriente: Un padre divorciado, recién salido de la cárcel y que no encuentra trabajo, ya que la únicas personas que lo aceptan son sus ex-compañeros de fechorías y su hija pequeña a la que adora. Un drama que Paul Rudd interpreta con convicción y que parece sacada de una comedia familiar al más puro estilo USA. Sin duda, Scott Lang es uno de los alter ego más carismáticos del mundo de Shield y los Vengadores.

A su lado, tenemos además a un recuperado Michael Douglas. El actor ganador de un Oscar por Wall Street vuelve a la gran pantalla para llevar la mayor parte emocional del film junto a Evangeline Lily, la Kate de la mítica Lost. Los tres son los encargados de solventar la papeleta en el segmento central y el más típico: El entrenamiento de Lang para convertirse en Ant-Man. Lo hacen con nota, puesto que existe una gran química entre el trío protagonista de este libreto que aparte del mencionado Edgar Wright, también lo firma Joe Cornish, Adam McKay (responsable de  varias de las comedias de Will Ferrell) y el propio Paul Rudd.

El último acto también se escapa un tanto de la recta final de los films Marvelitas al uso. En él, hay escenas cómicas insertadas con gran habilidad, amén de algunas escenas interesantes que seguramente darán mucho que hablar en el futuro de Marvel. Quizá lo más flojo en ese sentido sea un Corey Stoll, villano correcto pero anodino que se olvida al terminar los títulos de créditos. Y si, secuencias post- film no faltan. Así que los fans les tocará quedarse.

En definitiva, una divertida cinta marvelita (ojo también a un inspirado Michel Peña) que no solo es otra pieza en la colección. Si, quizá Ant-Man sea un film "menor" dentro de las cintas Marvel, pero como el propio Lang cuando se enfunda el traje, "es pequeña pero...matona". ¡No os la perdáis!

NOTA: 7

CRÍTICA: LOS VENGADORES 2

El mundo está cambiando. Y no tenemos ni idea de hacia dónde va. El cine es consciente de ello y es un reflejo del mundo que nos rodea. Curiosamente, quien mejor parece entenderlo es el cine de palomitas, como bien parece atestiguarlo Joss Whedon en esta nueva entrega de los Vengadores, film que supone el final de la Fase 2 del macroproyecto de Marvel. La pregunta es cuándo tendremos las respuestas. Y si las tendremos en esta cinta o al final de esta macrosaga, sea por puro paralelismo con la actualidad o incluso como catalizador de la misma, debido al movimiento ineludible de masas en la que se construye este ambicioso plan de marketing.

Una cosa está clara. Los Vengadores 2 es el gran espectáculo que uno espera. Eso ya empieza desde el minuto uno porque ya no hay presentaciones que valgan aunque fueran tan jugosas como la primer entrega del supergrupo. Y hasta aquí todo va sobre ruedas. Difícilmente veréis algo igual en ese sentido, al menos hasta estas navidades donde la misma Disney se atreve con Star Wars. Si los personajes por separado "molan", interactuando todos juntos es una montaña rusa de primer orden. Y con ello también me refiero a "La viuda negra" y sobretodo a un "Ojo de Halcón", quien se revela como "el gran tapado" del grupo. Si alguien pensó alguna vez que Jeremy Renner sobraba, aquí el protagonista de En Tierra Hostil va a hacer callar bocas.

Así pues, los Vengadores 2 es el parque de atracciones que uno cabía esperar. Pero a la vez es algo completamente diferente. Y con esto, me viene a la memoria cuando Whedon, poco tiempo después de firmar la primera entrega, dijo acerca de lo que nos esperaba de esta secuela de Capitán América y compañía : "Es el comienzo de algo mucho más complejo y difícil, y ahora puedo profundizar en la historia. Y quizá, mientras me sumerjo, retorcer un poco el cuchillo". Creedme, si os digo que no encuentro mejor forma de definir lo que hace Whedon en Los Vengadores: La era de Ultron. Lo que convierte a este film en un blockbuster extraño: Tan disfrutable y épico como amargo y antiépico. Una sensación contradictoria que pasa del júbilo a la amargura en un suspiro gracias a la espectacularidad y la fluidez de este film, que tiene un músculo increíble y, donde el mundo hasta ahora ligero de Marvel, parece coquetear con la densidad de su rival DC, al tumbar nuestros héroes en el diván de formas insólitas hasta ahora.

Es por esto que esta película es diferente. Y si, es el responsable de ello es Ultron. Pero hasta ahí puedo leer. Sí que está claro que el hype va a dejar el espectador anonadado y esto es porque, justamente, el film juega con las expectativas del público y, por ello mismo, es mejor llegar virgen a la cinta.

Personalmente, Bryan Singer puede apuntarse el tanto de Mercurio, ya que el de esta versión me parece justamente lo más flojo del film. En definitiva, una cinta en el que uno se replantea el concepto de lo "nuevo" y lo "antiguo", algo que no quita que esta película sea un magnífico espectáculo para revisar, disfrutar y, seguramente, entender mejor con el tiempo.

NOTA: 7,5

CRÍTICA: MISIÓN IMPOSIBLE 5


Tom Cruise ya se sabe la fórmula. Después de cuatro entregas y de cuatro directores diferentes, el productor de la franquicia sabe lo que es su saga sobre Misión imposible y lo que la gente espera de ella. Y se lo da. En esta ocasión, quien firma el libreto y la dirección es Christopher McQuarrie. El colaborador habitual de Bryan Singer, que firmó el libreto de Sospechosos habituales o Valkiria, entre otros, saltó a la dirección con Tom Cruise en Jack Reacher, adaptación de un noir con cierto aroma de los 70.  Tanto convenció a Cruise que le encargó otra entrega de la niña bonita de su franquicia. Y aquí estamos.

Considero MCQuarrie un buen guionista, aunque haya tenido algún traspiés y este Misión Imposible V sin duda está para mí entre sus buenos trabajos. En materia de dirección, consigue hacer espectacular -junto a los directores de segunda unidad, claro)- el conjunto. Y es la entrega más coral de la franquicia, aunque quede claro que aquí Tom sigue siendo el capi. Una película de Misión Imposible muy divertida y muy bien “hecha” pero….que es probable que se “autodestruya” al  poco de salir de la sala.

Dicho de otro modo, si en algo se había caracterizado hasta ahora la saga es que cada cinta tenía cierto toque de “autor” que la diferenciaba de las demás sin dejar de ser el pasatiempo que es. Incluso la aún más floja de todas, esa Misión Imposible de Woo donde en Sevilla “quemaban” los santos y Cruise se convertía en semidiós…tenia huella de su autor John Woo en la estilización de su imagen. Eso se ha perdido. Y es que es probable que acaben confundiendo esta entrega con la de Brad Bird, cuyo argumento era más esquemático pero funcionaba mejor su tratamiento de set pieces.

Pero no. Misión Imposible: Nación Secreta no es ni de lejos una mala película, ni siquiera la peor de la saga. Es divertida, entretenida, emocionante, pero planea una sensación de dejà-vú global que no la beneficia, a pesar de todo el empeño que le han puesto los implicados: Cruise en escenas de riesgo sin doble, Pegg en su versión más divertida, Renner en plan Renner -indiferenciable con su Ojo de Halcón, pero lleva la carga del film cuando no está Cruise con el menos es más- y un Ving Rhames que vuelve a participar en la misión, manteniéndose en segundo plano, pero aportando su veteranía de Soul Man. Sí, esta vez Tom ha encontrado un equipo titular junto con la incorporación de Rebeca Fergusson, especie de femme fatale que, aunque cumple sobre todo en la acción, es la pieza que particularmente menos me convence del equipo.

En definitiva, Misión Imposible: Nación Secreta es el folletín de espías que esperas con más gags y guiños que nunca, adaptado a los cánones del cine espectáculo actual;, como el humor geek y la idea de un grupo de súper-individuos. Otro buen capítulo pero que para mí…le falta algo de "verdadero" factor sorpresa.

NOTA: 7

CRÍTICA: OPERACIÓN UNCLE

Si echabas de menos la Guerra Fría y el look hippie de los 60, esto pintaba bien. Harry Palmer, James Bond, Flint…Todos fluctuaban en esta revisión vintage de la catódica El agente de Cipol.  El trailer te la vendía. El diseño de producción estaba tan cuidado como el de las últimas temporadas de Mad Men, pero con agentes secretos irónicos,  pin-ups de escándalo y la socarronería propia de la época. Eso sí, todo pasado por el filtro de Guy Ritchie, reciclador con sambenito (no sabemos si injusto o no) de pseudo-Tarantino. Todo apuntaba bien. Lo retro está más de moda que nunca que hasta los mutantes se apuntan.

Pero la verdad es que, tras los títulos de crédito, en vez de gozo, lo que he sentido es decepción. ¿Y eso? Pues, probablemente, porque creo que Operación Uncle está tan obsesionada en ser estéticamente molona a toda costa, que se olvida del resto, a medida que avanza el metraje. Y aunque empieza bien, el último acto es un jarrón de agua fría para quien quería que el experimento remontase.

Y es que a medida que avanza la trama (algo confusa a pesar de su sencillez y relativa poca importancia), nos damos cuenta que todo está a medio cocer. La evolución de los personajes está en fase preliminar porque esto es como “un piloto”. Henry Cavill cumple y Alicia Vikander también, ambos son lo mejor del film, ella dando vida a una hippie Audrey Hepburn que baila en pijama. Pero Armie Hammer está tan flojo como lo estaba en “el llanero solitario” y con la falta de carisma necesaria para que el triángulo funcione.

Sin embargo, los primeros compases del film cumple lo esperado. Guerra de sexos, humor y algunos momentos de acción, en especial la secuencia inicial, de lo más redondo de la cinta. Pero entonces, Guy Ritchie quiere hacer la película más artie y aquí es donde creo que naufraga. Y es que si Tarantino copia sus referentes para construir algo nuevo y con ente propio, a Ritchie rara vez el experimento le funciona. De ahí un final atropellado, confuso y una resolución tan risible que pretende homenajear los giros de guión de la obra original.

Al final, un film que si bien no acabo considero del todo fallido sí que creo que es flojo: Divertido en algunos momentos, deslumbrante incluso en algunos y siempre vistoso; pero también acartonado y falto de ritmo mucho más de lo que debería. Y eso es el principal talón de Aquiles de una película, cuyos referentes jamás sucumbían.

NOTA: 4

ENTREVISTA A ROMAIN DURIS: "TENÍA MUCHAS GANAS DE INTERPRETAR A UNA MUJER"

¿Quién le iba a decir a este hijo de un padre arquitecto y una madre ingeniera, amante de la música y la pintura que acabaría siendo uno de los galanes del cine francés por excelencia? Pero en su juventud, Romain Duris no tenía muy claro quien sería. Dejó la carrera de artes aplicadas en la Universidad para dedicarse a la pintura, pero tampoco eso le duró mucho, como tampoco su rol de batería en un grupo de jazz-funk-rap. Fue Cédric Klapisch, quien a la salida de  un casting le convenció que probara eso de ser actor y lo involucró en sus próximos trabajos. Después de eso, el actor parisino Romain Duris se ha convertido en más que una realidad. Se ha labrado una de las trayectorias mas sólidas de Francia. Su papel en el film de Klapisch, Una casa de locos, lo catapultaría a una fama que ha ido consolidando en films como Arsène Lupin, Las muñecas rusas, Populaire o La Espuma de los días.

Pero ahora, Duris afronta un nuevo reto en su carrera. Su primera colaboración con uno de los maestros actuales del cine francés: François Ozon. En esta ocasión, Duris encarna un papel arriesgado en una comedia llamada Una nueva amiga, que llega a los cines españoles este viernes 15 de mayo.

Si queréis saber más de este film, los seguidores de FacesontheBox estáis de suerte. En San Sebastián, amén de poder visualizar el film, pudimos entrevistar a las dos piedras angulares del proyecto, dos de las figuras más importantes del cine francés actual: El directot François Ozon y el propio Roman Duris. Con la entrevista al actor de Le Divorce empezamos este especial sobre el film que llega a nuestros cines, gracias a Golem Distribución.

Romain Duris transmite serenidad. Parece que las horas de junkets no le afectan. Quizá sabe que, gracias a una de las entrevistas que realizó en su día, está aquí presentando esta cinta. Pero no adelantemos nada. Porque en 3, 2 ,1…él responderá todo acerca de Una nueva amiga.

**Spoiler Alert: Os avisamos que esta entrevista puede revelar algún dato relevante acerca del propio film y de sus personajes. Así que si queréis, podéis ver primero la película y luego adentraros en el contenido de la misma.



 ADIÓS AL GALÁN

"Tenía muchas ganas de interpretar el papel de una mujer. Y François Ozon debió leerlo en alguna revista porque él ya lo sabía. Así que en el momento en que me propuso interpretar este papel, en el cual debía de realizar una transformación radical física, como ya tenía muchas ganas desde antes, le dije inmediatamente que sí. Curiosamente, me di cuenta que muchas de las notas que utilizaba para interpretar personajes viriles como en otras de mis películas, eran exactamente las mismas que el de esta ocasión. Sí, eran las mismas teclas. Sólo que esas mismas teclas había que pulsarlas de forma diferente para obtener el sentimiento femenino"

HUYENDO DE LA PARODIA

"Desde el principio trabajé con un bailarina que fue quien me ayudó en caer en la caricatura o de hacer cosas que no resultaran ridículas. Es cierto que al principio del film, los gestos podrían ser más exagerados. Pero aun así, me di cuenta que si los gestos que hacían no eran encarnados -es decir, que surgieran desde dentro- sí que caerían en la parodia, en la caricatura o simplemente en algo exagerado. Por eso, desde el inicio, al trabajar con ella, me di cuenta cuando era demasiado. Así pues, a partir de ahí lo fuimos limando todo hasta el resultado final".

VERACIDAD

"Lo que sobre todo tiene que haber es autenticidad en el personaje. A partir del momento en que tú tienes confianza y tienes el deseo de convertirte en una mujer, todo sale".

RELACIÓN CON CLAIRE

"Mi relación con el personaje de Claire fue bastante natural y espontánea. Desde el primer momento nos dimos cuenta que con la actriz que interpreta Claire, Anaïs Demoustier, teníamos una conexión muy sencilla entre ambos. Desde el inicio del rodaje, nos hablamos y nos escuchamos. Porque desde el principio del largometraje, los personajes se complementan en muchos casos. Así que eso fue muy importante. Y además de eso, las situaciones presentadas en el guión eran muy claras y eso también facilitó las cosas".

**HISTORIA DE AMOR ATÍPICA

"Siempre pienso que esto es una historia de amor, pero bastante peculiar. Uno empieza desde cero. Aunque ella sí tiene una relación que tiene una correlación con la que ellos dos comparten. Pero es sobre todo una historia de amor que se empieza en secreto y se construye a partir de ese secreto. Y dicho secreto suscita al deseo. Es similar a una historia de amor entre dos amantes. Y este es el primer elemento que origina lo que luego va a venir".


CRÍTICA: A TODO GAS 7

Durante la promoción de esta entrega, Vin Diesel ha declarado que este A todo gas 7 ganará el premio a mejor película, algo que parece sacado de la chistera del propio Toretto, su mítico rol en la franquicia. No parece probable que los gustos de los académicos coincidan con el perfil de las películas de esta saga y que le hayan dado una oportunidad ni tan siquiera a alguna de ellos. En ese caso, allá ellos. No sería la primera vez que se le escapa de las manos el hecho, que a día de hoy, con la séptima entrega a punto de llegar a los cines, tenemos una saga de las marcan historia, como en su momento lo hizo Star Wars o Indiana Jones.

Pese a quien le pese, la saga de A todo gas es un hito generacional cuya primera entrega, ya de culto, actualizó el western en clave urbanita cambiando los coches tuneados por los caballos, el folk por el reggaetón y los James Stewart y John Wayne de turno por Paul Walker y Vin Diesel, cuya química se convirtió en uno de los pilares de la saga. Fue por eso, tras el abandono de Diesel y luego con la de Walker donde la saga perdió puntos y su éxito se vió afectado. No sólo era el envoltorio. Los personajes tenían vida propia y eran ellos y no los coches lo que representaban ese factor X que la convertía en un tebeo macarra cars explotation en algo más. Algo con vida propia.

Es por eso que la cuarta entrega se vivió casi con un reboot y aunque la saga bebió de las anteriores para ampliar aún su mitología, tuneó el chasis de la franquicia hasta convertirla en un Misión Imposible nitroso, pero manteniendo inmutable aunque ampliable, el concepto de familia, que definía el carácter humano de esos arquetipos.

Y ahora, después del rodaje más difícil de su historia, llega el que quizá sea el cénit. Y es que aunque todo parece que habrá más entregas, como bien dicen los personajes en este film, ahora todo será "diferente". Sí, desgraciadamente, Paul  Walker murió a mitad del rodaje y los responsables decidieron seguir con el film y convertir este Fast 7 en un tributo para él y darle un final al personaje. Parecía la misión más imposible de todas las que se habían enfrentado la familia de A todo gas. Pero creedme. Lo han conseguido. Y eso es la punta del iceberg de la mejor entrega junto a la primera de franquicia.

Y todo esto logro superlativo, amén del equipo habitual, se debe en gran parte a un todoterreno como James Wan, capaz de usar la  tensión y la espectacularidad de una forma magistral. La saga sigue en su esencia pero tener a alguien con el sello del realizador flipino le da una envergadura al universo "furioso" simplemente colosal. Sin ir más lejos, la introducción del malo es un ejemplo. Y es que sin desvelar nada, la presentación del mítico Transporter se trata de otra enésima flipada, pero hecha con manos de un genio que ya nos hizo saltar de miedo con Expediente Warren y ahora nos hace vibrar de forma adrenalínica con este film de guerreros motorizados.

NOTA: 8,5


lunes, 16 de marzo de 2015

CRÍTICA: CHAPPIE

Siempre me ha gustado el trabajo de Neil Blomkamp. Pero nunca he formado de su club de fans. Me pareció fresca la mirada que ejerció el cineasta en su ópera prima aunque, por ejemplo, no me entusiasmó esa mezcla de mockumentary y ciencia-ficción feísta. Menos lo hizo, aunque con buena nota, en su salto a Hollywood. En Elysium, Blomkamp seguía fiel a unas constantes dejándose la piel en las escenas de acción y del ghetto, pero más incómodo en su progresión en los parámetros nuevos de su cine. Sin ir más lejos, el retrato del Elíseo que daba título al film lo hallé menos definido…Rasgos, que no obstante, pronosticaban para un servidor que este cineasta tenía madera y aún más si cultivaba de forma tan personal un género como la ciencia ficción.

Por fortuna, dichas pesquisas se materializan en lo que este cronista considera su film más cohesionado, más interesante, más emocionante: Chappie, o como lo que en parecía solamente un mixtura entre Cortocircuito y Robocop en Johannesburgo se convierte en una empresa fructífera mucho mayor.

Mis motivos son muchos pero mi principal argumento con el que apoyar sus logros es que el nuevo del film del realizador sudafricano, articula una de las miradas mainstream más impías del mundo, al confrontar la ingenuidad del cine de antaño con estos oscuros tiempos post 11-S, tan siniestro y caníbal como inclemente. Y lo hace explicándonos la historia de un robot que, en el fondo, es un niño que como millones de infantes en el Tercer Mundo reciben una lobotomía por culpa de su hostil entorno.

Chappie, en su ingenuidad, es muy dura y, a la vez, es capaz de tomar un tono absurdo y auto paródico empleando la estética steampunk para ridiculizarla y hacer hincapié en la aberración que ha degenerado el cosmos habitual plasmado por el director en esta decadente época geopolitizada, y lo hace tanto con los pandilleros "tuneados" como esos oficinistas como el atípico técnico hercúleo que ejerce de villano de la función: Un personaje interpretado por Hugh Hackman, demostrando su capacidad actoral orgánica al servicio de la historia.

Porque aquí el protagonista no es ni Lobezno, ni el chico de Slumdog Millonaire (interpretado con solvencia por Dev Patel) y, ni mucho menos, el testimonial rol de Sigourney Weaver. El corazón de la cinta es Chappie con la voz de su fetiche Sharlto Copley (que entra en la galería de androides memorables del cine) y además dos cantantes sudafricanos reciclados en actores como són Ninja y Yo-Landi Visser que transmiten autenticidad y la verdadera cara de la capital sudafricana. Ellos, juntamente con la dirección y el ritmo de Blomkamp (sus escenas de acción brillan mejor que nunca y también las que no lo son. No sobra ni un plano aquí) son el alma de este proyecto que le harán ganar algunos recelos, tanto por la aparente pérdida de "profundidad", como por su cada vez más acentuado misticismo del realizador. De lo primero. como ya he expuesto antes, no puedo estar más en desacuerdo, ya que creo que justamente el cambio de tono aquí empleado define mas su discurso y, de lo segundo, personalmente aún me ayuda más a defenderla como lo creo que es: Un peliculón en toda regla. No os la perdáis.

NOTA: 8





miércoles, 7 de enero de 2015

CRÍTICA: BLUE RUIN

Los Hermanos Coen ganaron el oscar con una cinta que supuso cierta ruptura en su cine (mas viniendo de una dupla comercial cada una mas "fallida que el anterior). Cine negro muy físico, increíblemente austero y donde la trascendencia y el silencio eran protagonistas junto a un villano memorable encarnado porJavier Bardem. Sí, estamos hablando de No es País para viejos, cuya persecución de gato y ratón tiene mucho que ver con la del vagabundo Dwight, sobretodo en el enfoque que Jeremy Saulnier (quien dirige, escribe y firma la fotografia) le ha dado a este Blue Ruin. 

Ganadora del Premio FIPRESCI en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes en el 2013, la cinta dosifica e indaga lo justo en el leitmotiv del personaje protagonista. Un personaje marcado por un hecho traumático que vive sólo para la venganza y cuyo momento acaba de llegar. Cocida a fuego lento, la cinta se deja llevar por la contundencia de la imagen en este thriller low cost y clava varias imágenes de la retina por su dureza y convicción con la que construye un film bastante sólido; pero cuyo minimalismo a veces le agua un tanto la fiesta a su director debutante. El ritmo no siempre funciona (no aburre, pero si a veces tiene caídas de ritmo) y su austeridad parece querer insuflar el film de una importancia tonal que quizá debería esquivar. No importa. Aquí está el final griego donde toda la carne se pone en el asador y salpica a los espectadores. 

Y es que Blue Ruin  no solamente es una muestra no sólo de un talento incipiente si no de la capacidad autocrítica del cine USA. También es un signo palpable de como las voces de las nuevas generaciones de directores parecen tener pocos tapujos a la hora de mostrar su forma de ver las cosas. O dicho de otra manera y referente sobre todo al que nos ocupa: del mismo modo en que captamos la realidad, sin pátinas cinéfilas de lenguaje impostado de por medio. Así el film, en su naturalismo oscuro estremecedor, puede oler tanto a pólvora y a sangre, sin coartadas de manual, en esos films sorprendentes que demuestran que la democratización del empleo de los medios fílmicos, es la mejor noticia del cine en años.

NOTA: 7


martes, 6 de enero de 2015

CRÍTICA: CAMINANDO ENTRE TUMBAS

Aunque parezca mentira, hay insensatos que siguen secuestrando a inocentes en películas de Liam Neeson. Así lo certifica Caminando entre tumbas, de Scott Frank, un hard-boiled en el que vemos la figura del actor irlandés en modo más detectivesco, cuya voz y presencia ya vale el precio de la entrada de este entretenimiento noir de sabor añejo; incluso con jaulas de pájaros en el tejado que recuerdan a las de Marlon Brando en la Ley del Silencio.

No obstante, los ecos que retumban en el film son más literarios que cinéfilos. No en vano, la cinta está basada en la saga literaria de Lawrence Block protagonizada por Matt Scudder, un atormentado y ex alcohólico policía en busca de la redención. Sin embargo, el texto escrito por Scott Frank (quien también dirige la cinta), no inventa nada nuevo. La investigación no busca el ingenio (aunque tiene sus cuotas, marca del subgénero) y prefiere basarse en un estilo más realista, menos estilizado, algo que se traduce en la factura del film. 

Los giros de guión no son excesivamente retorcidos y no exploran nada nuevo, ya que la figura del mal recae en dos villanos trazados como los Wint y Kidd, de Diamantes en la Eternidad que no desentonarían en un capítulo de Dexter. Tampoco nos sorprenderá TJ, un chico de extrarradio con el que Scudder mantendrá una relación de alumno- aprendiz para enseñar la parte humana del héroe. 

Aunque bien hemos de decir que lo que realmente le importa a la cinta aparte de dar una sosegada y entretenida historia policiaca, es articular una reflexión sobre las adiciones y darle cancha para que Liam Neeson demuestre lo bien que se le dan este tipo de papeles. Y vaya si lo consigue...

Quizá su "discurso" acabe lastrando algunas decisiones en la parte final, sobre todo a nivel de ejecución. Pero la cinta, además, tiene a Dan Stevens, Sebastian Roché, David Harbour (secundarios de los que siempre suman) y un gusto por un cine analógico y exento del barroquismo que, a veces peca el género, que convierten a Caminando entre tumbas, en un noir de los de antes. Y qué bien que le sientan a uno un Black Mask de toda la vida...

NOTA: 6,5


viernes, 24 de octubre de 2014

CRÍTICA: NINJA TURTLES

Atención palomiteros de pro: El modelo Michael Bay acaba de mutar en una variante que, de bien seguro, nutrirá de sana autocompetencia al original. No es que la película sea la monda, pero es que a diferencia de la saga robótica, Las Tortugas Ninja, de Jonathan Liebesman, no sólo son conscientes de sus limitaciones, sino que se aprovechan de ellas de una forma admirable. Para empezar, 100 minutos, pues esto no es la Vida de Adèle y no hace falta desarrollar profundidad dramática. Después, el argumento: Sencillo pero existente y con una claridad y ritmo narrativo qué hace que no pestañees durante el metraje.

A diferencia de muchas sagas, la remodelación de su universo es sólida y no tiene fisuras, algo menos habitual de lo que debería ser en las diferentes adaptaciones de personajes comiqueros. El tono: Naif, bobalicón, pero nunca estúpido,ideal para su target. Y las tortugas: tan excelentes a nivel digital ( ejemplar trabajo de ILM con Pablo Hellman a la cabeza) como a nivel de configuración dramática de personajes. Con cuatro pinceladas, se crean roles definidos y de carisma arollador. Y las tortugas lo son en este relato cuya textura cartoon de imagen saturada tiene mucho mas de la serie de animación original de lo que cabía esperar.

No en vano, los signos que han convertido al director de la Roca en un autor ( pese quien le pese) están recogidos por su discípulo, Johnatan Libesman, que viene mucho mejor arropado que en el greek fantasy de Ira de Titanes, y en todos los sentidos.  Dichos signos identitarios son, básicamente la grandilocuencia del sentido épico formal 2.0 : música onmipresente (y pegadiza, para qué negarlo), multiplicidad de planos imposibles por minuto (el camión en la nieve es uno de los ejemplos mas representativos de dicho rasgo), su sentido popular de la cultura, el slow motion como subrayado de la épica en cantidades generosas; y el gusto por el catastrofismo urbano; ideal para colar product replacement del tamaño de los quelonios protagónicos. Aquí todo ese conjunto de principios del mainstream Baythem se encuentran bien empaquetados en versión menú infantil, ideal para la desconexión y el placer lúdico.

Hay pegas, claro. Megan Fox no es April. No me parece nada creíble y la Mikaela de Transformers ejerce de protagonista, sobre todo en su primera mitad (suerte de Will Arnett, cuyo contrapunto cómico esta “al dente” y nunca se sale de madre). Whoopi Goldberg no podría estar más desaprovechada y no sabemos si su inclusión en el film es una excusa para hacer un guiño a la generación catódica de dónde vienen las tortugas mutantes u otra cosa, porque no aporta nada. Y las primeras secuencias de acción son excesivamente mareantes pese a su sencillez, debido a que uno le resulta no sólo muy complicada deducir que pasa no sólo en cada fotograma; si no en el conjunto de acciones paralelas que conforman dicha set pieces.

Mucho mejor son las últimas, cuya mejor exposición visual explota el potencial pirotecnico de este “sábado por la tarde” que este Ninja Turtles ( o mejor dicho, Tortugas Ninja. La no traducción del título es un hecho, digamos, incomprensible). En fin, que seguramente me he extendido demasiado. Mejor vayan a verla con la cabeza de un niño de 4 a 12 años, tomen una pizza en lugar de palomitas y griten "Cowabunga" antes de entrar a la sala. Seguro que entonces pasaran 100 minutos de placer cómplice.

NOTA: 6,5

CRÍTICA: EL PROTECTOR

Hubo quien la miró con gafas de pasta en la Sección Oficial del 62ª Zinemaldia y la acribilló simplemente por su forma de ser. No fue el público vista su reacción en el Kursaal. No voy a ser yo quien reproche los criterios de cada uno pero es una lástima que los prejuicios impiden ver el bosque; cuando en este caso, está plagado de un sentido cinematográfico tan genuino. Porque para el firmante, The Equalizer no sólo es una buena cinta de acción, sino una de las obras mejor filmadas en Estados Unidos del subgénero en los últimos años.

El secreto: Dos nombres clave. El primero es Antoine Fuqua. Y es que cuando es la hora de filmar acción contemporánea (su paso por El rey Arturo pese a tener algún buen momento fue bastante prescindible), sabe que no tiene que lucirse para demostrar galones. Basta con ponerse al servicio de la historia. ¿Qué hay que filmar una secuencia en diferentes ángulos para conformar la sensación de espacio a la escena? Se hace. Así se crea atmósfera, previa a la acción que de eso la cinta sabe un rato. ¿Qué tiene que mostrar la violencia brutal, al puro estilo surcoreano? No se escatiman gastos. ¿Qué, como decía Howard Hawks, sólo hay que usar esa violencia en determinados momentos para que no se resienta el conjunto? Dicho y hecho.

No en vano, la sempiterna historia del justiciero que encarna Denzel Washington tiene mucho de western, pero parece que en estos días el working class hero da urticaria. Más si el protagonista de Training Day nos presenta, de nuevo, a un héroe entre gurú espiritual y castigador impacable. ¿Algo chirría? Nada más lejos de la realidad. Es justamente esa dicotomía tan fácilmente autoparódica, pero a la vez tratada de forma tan seria (filmada por Denzel como sólo él podría hacerlo, a su imagen y semejanza) lo que hace que al menos para un servidor, el invento funcione a las mil maravillas.

Hay mucho de cine clásico en esta destilación de los códigos narrativos, filmadas por un señor que se crió en el mundo del videoclip, pero ha sabido amoldarse al medio sin tener que recurrir a la pirotecnia visual gratuita. Incluso los momentos más “artificiosos” están medidos. Pero si el contenido les sigue sonando con un arañazo en la pizarra no voy a ser yo quien les empuje a la sala. Pero si se ponen el chip del consumidor de VHS de los blockbusters de los 90 o parientes similares, es probable que la disfruten tanto como yo. Si lo hacen, sean bienvenidos al show de Denzel Washington y del buen cine de acción sin paliativos.

NOTA. 8,5


viernes, 15 de agosto de 2014

CRITICA: LOS MERCENARIOS 3

"Los Mercenarios" nació como una excusa para reunir algunos de los iconos más poulares de la action movie de los 80 combinándolos con una supuesta generación de hombres duros que recogerian el legado. Dicha savia nueva estaba liderada por luchadsores de Wrestling como Randy Couture, un ex jugador de futbol americano reconvertido a actor (Terry Crews, una de las revelaciones del film aunque luego no sirviera explotando ese registro) y los ya consagrados Jet Li y sobretodo Jason Statham, que ejerceria como líder de la nueva orden ( y el único que se puede considerar sucesor de ellos). La fórmula prosiguió alcanzando el zenit de la referencia cuando Stallone respondió a las expectativas del público: el público no queria tanto nuevas estrellas como tener las figuras más significativas de antaño en un único film, haciendo lo mejor que saben hacer: matar a los malos. Stallone, Arnie y Bruce Willis atravesando un cristal con sus armas se convirtió en un magno homenaje al espectador de acción Made in USA y más si era Chuck Norris el que les ayudaba a la retaguardia a enfrentarse a un villano encarnado por Van Damme.

Pero no se puede tener todo y la secuela de la saga liderada del actor de Rambo era la del guión mas justito (que no inexistente porque Stallone es de la vieja escuela, incluso en lo que se refiere a clasicismo cinematográfico). Así que aquí "Rocky" se embarca con la entrega más ambiciosa: el guión más elaborado (dentro de los cánones, claro) y el mayor número de fichajes de la saga para suplir las irremediables bajas. Silvester y Patrick Hughes, el director escogido para dirigir a los forzudos actores,salen bastante airoso ya que tiene en sus manos. " Los Mercenarios 3" me parece la más entretenida y dinámica de la franquicia. Sin embargo...

Harrison Ford no es Bruce Willis. La baja sensible de Mr Church no se puede substituir por un Indiana Jones que no ha visitado el gimnasio desde hace siglos y por mucho que duela ( yo el primero) está demasiado mayor . Cualquier rastro del arqueológo aventurero es historia y su pseudo-Han Solo es la presencia veterana mas forzada. Los que también están de más en la parte final, es la parte joven del cast. Perfectamente olvidables y sólo hacen que sobrecargar de roles el clímax del film. Y, no obstante...

...Mel Gibson es un villano magnifico. El film nos lo va presentando poco a poco hasta que empieza a enseñar sus cartas y el actor de Arma Letal se hace con la platea con un par de monólogos memorables. Lo que más bien son soliloquios son los de la cháchara de un impresionante Antonio Banderas. El malagueño puso su grano de arena en el libreto y hace suya la película en cuando aparece, eclipsando el film a base de su corrosivo sentido de la comedia.

Tampoco se puede quejar el otro gran fichaje: Wesley Snipes monopoliza alguno de los mejores instantes al reírse de sí mismo; a la vez que comparte cierta rivalidad con el actor de Transporter. Y el resto...bueno, ¿Quizá seria mejor que lo vayan a ver ustedes mismos, no creen? Porque si les gusta el cine de acción reaganiana, de evasión y por ende la saga de estos " carnes de cañón", deberían dejar de leer estas líneas y acudir a la sala a ver la última entrega de los Mercenarios. La última, por ahora, claro. Tiene que haber una cuarta porque con el nuevo material de la saga, un nuevo show de los chicos de Barney Ross puede ser...espectacular.

NOTA: 7,5

PD: No me olvido de Dolph Lundgren. Como en la anterior cinta sale lo justo pero que bién está su coloso de espíritu vikingo...Eso sí, necesita tener mas jugo como en la cinta original.


CRÍTICA: GUARDIANES DE LA GALAXIA

En uno de los capítulos de una de las mejores space opera de los últimos años ( el anime catódico Space Cowboy), los personajes intentaban descifrar en plena era futurista un misterio encerrado en una cinta de vídeo BETA; teniendo que recorrer la galaxia para encontrar un reproductor con el que devolver la vida al espíritu analógico. James Gunn también encuentra un macguffin para devolverel espíritu lúdico de los 80 ( y también de la série B de antaño), impregnando de la música de la productora Motown cada fotograma del film. Es casi quimérico en el mega blockbuster actual encontrar tanta huella personal como el que imprime el cineasta de Sant Louis. Pero el director norteamericano ha logrado unir sus referencias culturales con los esquemas narrativos y cinematográficos del film consiguiendo un producto de gran calidad.

El precursor de este modelo fue Joss Whedon y sus Vengadores donde también el chiste cómplice era el material con el que engrasar la coralidad del conjunto. Gunn aún tiene menos coartada que su antecesor y es aún más temerario en sus ambiciones. Es consciente que público general no conoce ni a Star Lord, ni Rocket o Groot y sin embargo, al terminar la cinta, uno le da la sensación que entre bromas, secuencias de acción y sentimiento loser con cierto halo de nostalgia, los roles y su compenetración no sólo están bien definidos si no que calan en el público.

Chris Pratt es un Han Solo melómano un tanto pasado de rosca pero tan encantador como lo son los justicieros canallas con un pie puesto en la calle. Zoe Zaldana es perfecta para el personaje de Gamora con su físico fuerte, bello y circunspecto. Dave Bautista usa sus habilidades westling y su acting a lo Terminator para hacer de Drax; a la vez que se ríe de sí mismo. Pero los más memorables són Groot (cuya aportación de Vin Diesel al personaje es casi anecdótica, eso sí) y Rocket, dónde aquí sí, Bradley Cooper hace de este mapache el roba escenas nato de la función.

Dejando un lado al grupo, la cinta se sigue con ritmo, claridad expositiva y amplitud de planos que ayudan a la majestuosidad de los escenarios digitales. James Gunn también aplica el modelo clásico a la fotografía aunque quizá se complica demasiado con una tramaalgo afectada por la sobrepoblación de personajes. Y es que Guardianes aparte (y quizá con la excepción del rol de Michael Rooker), el resto del cast lo componen personajes de una sola pieza. Pequeños defectos para estos Guardianes de la Galaxia que haria un binomio perfecto con la tripulación del capitán Harlock, con Buck Rogers o el citado Spike Spiegel del anime de Watanabe ( y así un largo etcerá)  Poco que objetar a menos de que el humor referencial con síntomas de spoof se te atragante o que tu espiritu fanboy brille por su ausencia. Si es así, puede que no puedas subir a bordo y otra vez será. Pero si algo de que he dicho te ha hecho centellar los ojos aunque sea un poco,  no lo dudes y embarcaáte en estetebeo especial porqué..."Tu también eres Groot".

NOTA: 8

lunes, 7 de julio de 2014

CRÍTICA: DÍAS DEL FUTURO PASADO

Cuando Bryan Singer dejó la tercera entrega de X-Men en la preproducción para coger las riendas del nuevo Superman, la franquicia mutante se derrumbó cinematográficamente en un efectismo de formas y contenido, para muchos indignante. I es que el fin de esa franquicia atmosférica, sutil, con trasfondo social que marcó época, se dio de bruces con una aparatosidad anti climática; cerrando el ciclo de esos grandes personajes con un desdén mayúsculo. Y el primer spin off de Lobezno mejor ni hablemos...

No es hora de señalar "culpables" pero si es hora de solucionar el problema, aunque sea 8 años después. Hemos necesitado una especie de precuela (casi tan buena como el original aunque con un tono distinto, más festivo) para llegar aquí pero sí, por fin, hemos llegado. Singer cierra el ciclo casi una década después con una (imperfecta, si) pero espectacular espectáculo de CINE que reconfigura el universo mutante.

Y es que después de un prólogo con una explicación hiperdescriptiva (lo peor de la cinta) Lobezno aterriza en 1973 en una escena vodevil gangsteril y empieza el show. Y aunque personajes como Mercurio casi eclipsan al conjunto y  la película sabe que J. Lawrence es mejor Raven que Mística, el conjunto funciona. Y lo hace por varios motivos. Porque aunque el film haya 50 personajes, el villano e incluso Lobezno son un macguffin, para contar la verdadera historia del film, que ya se inició en X-Men, Primera Generación: la relación Xavier-Raven-Eric, que representa la base no solo sentimental si no moral de la historia. Aunque los 3 actores cumplen perfectamente, es aquí dónde James Mcvoy quien destaca del tridente con diferencia, convirtiéndose en el rey de la función. Así pues, X Men Dias del Futuro de la Saga no és quizá la mejor de la saga pero si el blockbuster que reconcilia al fan con la saga. Gracias Sr Singer.

NOTA: 7

jueves, 3 de julio de 2014

CRÍTICA: NEW WORLD

En Corea del Sur, hace un tiempo que a la hora de hacer cine de género mainstream le ganan la partida la mayoría de veces al made in USA.  Hay de todo naturalmente ( personalmente, la celebrada Nameless Gangster no me convenció nada) pero sus bases exploran otros territorios diferentes y que acaban resultando mas provechosos. No tienen tanto dinero pero son mas valientes, mas originales y sobretodo saben que la base de una buena película está en el guión y los personajes. Algo que desde estas líneas, este cronista siempre ha defendido y defenderá...

Y una de las lecciones por las que tienen la lección tan bien aprendida es que beben de los clásicos y los reciclan sin tapujos. Ese cine que de los años 70 a los 90 encumbró el cine americano a una de sus etapas mas interesantes de su historia y por lo tanto de la história del invento de los Hermanos Lumiére. Como este New World que no esconde sus influencias. No sólo hay mucho de Infernal Affairs ( o Infiltrados para el espectador occidental) si no de " el Padrino" de Coppola que homenajea sin piedad en esta historia de succesiones gangsteriles y que se centra en las siguientes piezas del tablero: Lee, el detective infiltrado en la mayor banda criminal del país, Choi Min-sik encarna a su mentor el detective Kang, y por último, uno de los candidatos mas factibles: Hwang, el segundo al mando de la banda criminal.


Este último personaje es el mejor construido a lo largo de 135 minutos de un film que se cocina a fuego lento pero para estallar convenientemente (con una secuencia de acción de matrícula) a pesar de que alguno de los giros de guión acaben siendo demasiado forzados o limiten demasiados los personajes. Y es que si hay que ponerle algun pero a este guión amén de cierta previsibilidad final, son esos puntos de giro que sacrifican un tanto el desarrollo de algunos roles. Y no es que se les vaya de la manos pero a veces da la impresión que aún podía haber sido mejor. Pero lo que parece innegable es como consigue atrapar el interés con pulso, forma y acting el cineasta Hoon-jung Park durante el metraje. díficilmente se podría dirigir mejor la orquestra...

En definitiva: una gran labor del equipo algo lastrada por los caprichos de un libreto casi perfecto que deja un gran sabor de boca.  Asi pués, New World resulta ser un típico plato coreano con los ingredientes bien escogidos y en su punto que, sin embargo, aunque no será el mejor que tomareís en vuestra vida es de los que dan ganas de repetir...

NOTA: 7,5

lunes, 30 de junio de 2014

CRÍTICA: POMPEYA

¿Es el videojuego un arte? Paul W.Anderson no sólo responderia que si si no que es una forma en si misma de entender un tipo de concepto artístico audiovisual, fruto de la nuevas tecnologías. Por eso, sus peliculas son como videojuegos. Aquí vuelve hacer lo mismo de siempre aunque limando sus rasgos rave porque estamos en un péplum y no es plan de que los romanos bailen música electrónica...Sin embargo, como toda su filmografia ( quizá salvando un par de excepciones) todo són clichés: personajes tópicos, frases tópicos, desarrollo tópico y tan repetitivas como la frase que acabo de formular. 

Y todo por que es un copy past de anteriores productos. Esto seria una mezcla de 300, Gladiator, 2012 de Roland Emmerich con un romance que parece sacar de la série Sin Tetas o hay paraíso sobre el esquema de Los últimos de días de Pompeya. Del reparto poco que sacar. Jared Harris tiene poco tiempo para lucirse y no hablamos de Carrie-Anne-Moss, cuya carrera post-Matrix ha sido tan catástrófica como el fin de la ciudad protagonista.

Kiefer Sutherland parece divertirse en un malo de viñeta que parece un Jack Bauer desfasado y vestido de legionario hortera. Kit Harrigton hace un papel de heroe "malote" con voz afónica y su partenaire, una buenaza pija que montaria una ONG si sus padres le dejaran. Quizá el que mas disfruta es Adewale Akinnuoye-Agbaje, haciendo de Mr Eko de Perdidos, perfecto amigo y cómplice del protagonista. Pero todo eso será después de la primera mitad. Porque aunque la primera parte resulta algo cansina a pesar de su dinamismo, no es cuando los protagonistas entran en la arena y empieza la erupción cuando la película se transforma en ese guilty pleasure que une peplum, pelicula de acción y película de catastofres cartón-croma; como sólo podria hacer el canibalismo genérico propio de la série B ( sin olvidar.los videojuegos, por supuesto). Así que si quieren calamares a la pompeyana, insert coin y...Bienvenidos a este entretenimiento tan simple como efectivo. ¡Y que empiezen los juegos!

NOTA: 5,5