Vistas de página la semana pasada

Mostrando entradas con la etiqueta Jennifer Lawrence. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jennifer Lawrence. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de julio de 2014

CRÍTICA: DÍAS DEL FUTURO PASADO

Cuando Bryan Singer dejó la tercera entrega de X-Men en la preproducción para coger las riendas del nuevo Superman, la franquicia mutante se derrumbó cinematográficamente en un efectismo de formas y contenido, para muchos indignante. I es que el fin de esa franquicia atmosférica, sutil, con trasfondo social que marcó época, se dio de bruces con una aparatosidad anti climática; cerrando el ciclo de esos grandes personajes con un desdén mayúsculo. Y el primer spin off de Lobezno mejor ni hablemos...

No es hora de señalar "culpables" pero si es hora de solucionar el problema, aunque sea 8 años después. Hemos necesitado una especie de precuela (casi tan buena como el original aunque con un tono distinto, más festivo) para llegar aquí pero sí, por fin, hemos llegado. Singer cierra el ciclo casi una década después con una (imperfecta, si) pero espectacular espectáculo de CINE que reconfigura el universo mutante.

Y es que después de un prólogo con una explicación hiperdescriptiva (lo peor de la cinta) Lobezno aterriza en 1973 en una escena vodevil gangsteril y empieza el show. Y aunque personajes como Mercurio casi eclipsan al conjunto y  la película sabe que J. Lawrence es mejor Raven que Mística, el conjunto funciona. Y lo hace por varios motivos. Porque aunque el film haya 50 personajes, el villano e incluso Lobezno son un macguffin, para contar la verdadera historia del film, que ya se inició en X-Men, Primera Generación: la relación Xavier-Raven-Eric, que representa la base no solo sentimental si no moral de la historia. Aunque los 3 actores cumplen perfectamente, es aquí dónde James Mcvoy quien destaca del tridente con diferencia, convirtiéndose en el rey de la función. Así pues, X Men Dias del Futuro de la Saga no és quizá la mejor de la saga pero si el blockbuster que reconcilia al fan con la saga. Gracias Sr Singer.

NOTA: 7

sábado, 1 de febrero de 2014

CRITICA: AMERICAN HUTSLE

El director de Extrañas coincidencias, David O. Russell, se nos presenta con alguien interesado en las emociones humanas complejas siempre algo esquizoides y desprovistas de irracionalidad. Y lo hace haciendo su versión de cada género aunque sea mas en la comedia negra dónde mas a gusto se siente. Con el drama pugilistico, con la rom com y ahora con la intriga "caper". Después de una etapa post-crisis personal, el norteamericano volvió con esta especie de trilogia "oscarizable" donde bajo el punto de vista de este crítico este American Hutsle ocupa sin duda, el resultado mas destacable.
American Hustle es una pelicula interesante. Llena de texturas y subtexto pero bajo la apariencia de comedia ligera. Con influencias del cine de la era de las bolas de discoteca y el pelo afro donde Scorsese està pero sólo en momentos puntuales. Y donde la pedanteria de su anterior film se desvanece y nos recuerda mas a ese director que sorprendió mas con Spanking the monkey donde la sexual madre del rol de Jeremy Davies mantenia una relación "contradictoria" con su hijo.

Y como en ese film y practicamente toda su filmografia las mujeres son las fuertes. Ellas tienen los mejores personajes y están interpretadas por las mejores actrices. En la primera parte del film reina una Amy Adams tan fuerte como sexy, con un look setentero que nos evoca a la epoca del explotation de esos tiempos. Mientras en la otra, Jennifer Lawrence, firma el mejor personaje/interpretación de su carrera y pide a gritos ganar un segundo óscar consecutivo, solamente de actriz de reparto. Un elenco en que Bradley Cooper se muestra de lo mas cómodo en su rol de FBI, Renner convence con un rol diferente al que nos tiene acostumbrados (aunque su performance es la mas discreta) y un irreconocible Cristian Bale como Irving Rosefeld ejerce de lìder de la troupe.

La pelicula entretiene e incluso fascina por momentos. Pero no acaba de redondear todo el material que el cineasta tenia a su alcance. American Hustle atrapa mas por sus historias secundarias que por la principal, algo descuidada y con una conclusión descafeinada. Y eso acaba dejando un sabor algo insatisfactorio a pesar de haber disfrutado del viaje y de haber congeniado con esos juguetes rotos que son los personajes. Que nos muestra que el ser humano no cambia y lo que pasaba en los 70, pasa ahora. Vivimos en una comedia triste de mentiras dentro de mentiras. Ellos y también, nosotros.

NOTA: 7



martes, 3 de diciembre de 2013

CRÍTICA: EN LLAMAS


Cuando se encienden las luces de sala, uno tiene la enésima sensación del coitus interruptus que un seriéfilo tiene después de una season finale. Un gran viaje que te deja a medias. Una travesía que repite los esquemas del film anterior (y muchos de sus momentos cumbre) para duplicar el efecto de su antecesora. Todo podría oler a deja vu si no fuera por un "pequeño detalle". En llamas reproduce la fórmula con resultados mucho mas atinados que su precedente y refuerza lo que ya funcionaba en el anterior. Lo que intentan ser todas las secuelas y muy pocas consiguen, en definitiva.

Después de ganar los juegos del hambre, Katniss y Peeta se embarcan en la gira de la victoria, donde poco a poco se percataran de que una rebelión comienza a gestarse. Para frenar la sublevación y la esperanza que representa "la chica en llamas", el Presidente Snow organiza los 75 Juegos del Hambre anuales en los que los "trágicos amantes del Distrito 12" volverán a ser protagonistas.

Entre las grandes virtudes de la adaptación fílmica del texto de Suzanne Collins se encuentran los siguientes rasgos de identidad: el carisma de su actriz/protagonista -Jennifer Lawrence está fantástica-, sus principios ideológicos sobretodo en forma de sátira aparentemente inofensiva ( sus apuntes críticos al capitalismo son paradójicamente feroces y dan en el clavo). y su uso del triángulo amoroso como algo más que un elemento decorativo de la misma ( Josh Hutcherson como un "pagafantas" mas convincente que en la primera parte).

Pero además de eso, En llamas logra por fin solventar su mayor inconveniente: una claridad en su óptica que no diluya los objetivos de su planteamiento para su manufacturación en el mainstream hollywoodense. Eso se traduce en un cambio de director y de visión. La sutileza gana a la confusión que Gary Ross inyectó en la primera entrega con algunos planos tan memorables como efectivos (que no efectistas).

El director de Soy Leyenda, Francis Lawrence, es ahora el artesano y copia el estilo "crepuscular" o el de los últimos Harry Potter donde el silencio se manifestaba como rúbrica de una violencia retenida a punto de estallar. Pero por suerte, su material de partida tiene mucho más potencial que los libros de Stephanie Meyer y no sufre el desgaste del desenlace del mago de Hoghwarts. Además de eso, el film saca más partido de su iconografía reforzando su lado más camp y pulp mutando los peligros a que una prodigiosa Katniss y su equipo tendrán que hacer frente. Una odisea de gladiadores distópicos donde la franquicia hallará nuevos secundarios con fuerza como la neurótica Joanna o el vigilante jefe con los facciones de Philip Seymour Hoffman.

Eso sí, después de asistir a un tour de force digno del buen nombre de la saga, ese final mutilado con el que termina esta entrega nos devuelve a la realidad. ¿Es necesario contar esta historia de forma tan extensa sin sacrificar parte de su sustrato? Porque uno tiene ganas de ver como estalla ya todo. Y ahí está el verdadero problema (o no) de la saga: El enemigo no son ni los Tributos ni el Capitolio. Es el propio hype que despierta la saga. Así que veremos con este dilatado epílogo hace de esta revolución (se avecinan dos cintas más a modo de clausura). Si esta serie de películas se encontrarán más cerca de los palacios del séptimo arte o se quedará barriendo jardines como un emperador olvidado....Por ahora aprueba su entrada en el Olimpo después de realizar un gran combate en la arena. Veremos si el sinsajo sigue volando tan alto en el último acto.

NOTA. 7