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jueves, 8 de enero de 2015

CRÍTICA: FILTH (EL SUCIO)

Aviso para navegantes: Filth no es para estómagos sensibles. No es que el film sea el festival gore de Rob Zombie. Nada de eso. Es que es una radiografía delo peor del ser humano como especie; concentrada en un policía tan ominoso que a su lado Torrente es un bendito. Sin embargo, y aunque el film se vista de comedia salvaje (y de humor negrísimo) es más bien un estudio sobre la parte más repulsiva del ser humano (con un James Mac voy en el mejor papel de su carrera). Si, el chico de “El último tren de Escocia” tenía que apartar el mainstream USA y dejarse llevar por un escocés con ganas de dinamitar las mascaradas y señalarlas de forma dañina para mostrar todo lo que es capaz como actor; siendo el ojo del huracán de esta galería de imágenes de indignidad humana. El actor de “La desaparición de Eleanor Rigby” se construye en el barro y se pulveriza hasta los cimientos, dejándose la piel. Actuación demoledora, oigan. Una auténtica masterclass de acting.


No en vano, Filth (que en inglés significa “mugre”, no podría ser otra cosa”) es una adaptación de un texto del autor que inspiró Trainspotting y ese nihilismo está comprendido en esta catarsis fílmica de las que no se olvidan. Ya sea por el tour de force, por la cantidad de "mugre” en todas sus formas (sobretodo moral) que traspasa la pantalla y empapa al espectador, y sobre todo por ese viaje cuya estación término es el desnudo del mal; que queda en pelotas como un mero rompecabezas inacabado. Si como decía Burroughs en el Almuerzo Desnudo son de aquellos de los que buscan "diamantes en el culo de un cadáver", suban al nuevo tren de este texto nacido de la pluma de Irving Welsh y conducido por la alucinógena dirección de Jon S. Baird. 

Un recorrido que además del impío protagonista incluye un profesor loco  que habita en la perturbada mente de su protagonista (grande Jim Broadbent) entre muchas sorpresas en su galería de secundarios (Eddie Marsan, no digo mas). Sí, hay veces que querrán apartar la mirada de la pantalla. Pero creo que al final todas esas piezas de exceso forman parte de un fin encomiable. Así que ya saben, mi consejo es que se suban al ferrocarril desbocado de Filth. ¡Y que vayan preparados!

NOTA: 7'5

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