Vistas de página la semana pasada

Mostrando entradas con la etiqueta Romántica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Romántica. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de marzo de 2015

CRÍTICA: EN TERCERA PERSONA

Paul Haggis me parece un gran guionista...cuando trabaja para otros. Su toque en Casino Royale le proporcionaba las mejores réplicas al Bond encarnado por Daniel Craig, así como son notorios algunos de los trabajos más celebrados para Clint Eastwood, como Million Dollar Baby o Cartas de Iwo Jima. Pero cuando el canadiense firma sus historias y se coloca detrás de la cámara, no me convence.

Ya no lo hizo con su Crash, que me parece uno de los films más fallidos que ha ganado un Oscar, tanto que hasta el propio autor declaró que ni él entendió tal fenómeno. Y con su vuelta al mundo de las historias cruzadas, vuelvo a quedarme casi sin asideros para defender su trabajo. Miento: Hay diálogos, escenas, actuaciones, que considero casi memorables. ¿Entonces porque este En tercera persona no funciona? Por el intento ensimismado de Haggis de ahogar el conjunto con una trascendencia tan barroca como de cartón piedra.

¿De qué va esta película? Eso es lo que se pregunta uno mientras ve el film con varias historias que funcionan más como situaciones que como argumentos porque no tienen arcos narrativos sólidos. Y es que una vez hemos realizado la asimilación de sus universos, el film sólo funciona a ráfagas a pesar de la entrega de sus intérpretes sobretodo por la desbordante química de Liam Neeson y Olivia Wilde.

El problema no es que Haggis no tiene material para hacer 5 cortometrajes /medio metrajes y hace de una de un metraje abultado por lo que "cuenta", sino que su estrategia consiste en una mascarada: El experimento radica en disfrazar el film en un entramado tan rocambolesco como tramposo. Al final, Haggis intenta "atarlo" todo, destruyendo el relato con un juego de espejos irrisorio tan insostenible como indescifrable.

 No es que Haggis haya querido rebatir las expectativas del espectador como un "supuesto" camino de migas de pan enterrado bajo el metraje, es que el film se salta las normas una vez más del pacto tácito entre espectador-autor al diseminar un mapa filosófico de forma tan burda como su concepción. Una mapa que parece que tiene un nombre que al menos, para el cine, (obviaremos el tema teológico) no ha tenido resultados fructíferos artísticos: Cienciología.

Eso por no hablar de la cantidad de tiempos muertos del film, aún cuando éste se centra en las dos más a priori mas apacibles: La del escritor Liam Neeson y la de un Adrian Brody sumergido en una especie de comedia de ambiente neorrealista italiano. Pero eso es antes que el film caiga en una melancolía (que calificaría de vacua vanidad) que impregna todo el metraje y reduce por colapso todas los ingredientes que lo podían hacer atractivo al espectador. Está claro que Haggis ha jugado con los mecanismos de la narración pero el resultado de sus experimentos es, al menos para este servidor, un sin sentido. Y es una lástima.

Porque creo que en algún lugar aquí había una buena película y la cirugía que ha llevado a cabo el artífice de Crash, ha terminado con ella. Lo bueno, que formalmente el realizador ha mejorado. Y que la próxima sea "mejor", aunque su filmografía en solitario, particularmente me da por el momento pocas esperanzas a, como alude una de las temáticas del film y que podría ejercer de paradoja hipertextual del mismo: En "confiar" en su cine como "auteur".

NOTA: 4

CRÍTICA: 50 SOMBRAS DE GREY

La fórmula de 50 sombras de Grey parece estar muy en boga en el Hollywood actual y más aún con los fructíferos resultados que esta conlleva. Dicho axioma se podría resumir con la dulcificación de temas "adultos" para un público adolescente (principalmente, femenino) usando los esquemas del folletín romántico y concibiendo dichos esquemas como operaciones mercantiles. Este es un fenómeno que ha empezado en la literatura (pasando por Stephenie Meyer, Suzanne Collins y ahora  E. L.James) y ahora se traslada al cine remarcando que, cada vez más, un producto es mas un concepto, más que una obra de arte en sí misma. Puede pareceros que a mí ese tipo de producto no me gusta. Os equivocáis. Del mismo modo que no rechazo ningún tipo de género por sistema, he de confesarme seguidor de la saga de los Juegos del Hambre, ya que creo que tanto a nivel dramático como a nivel filosófico y de desarrollo de tesis me convencen. Pero...¿Ocurre eso con este 50 sombras de Grey? Rotundamente no.

50 sombras de Grey me parece un film tan "correctamente" realizado dentro de sus parámetros como autoconsciente de los mismos y con una falta de conciencia que lo hace aún mas nocivo. Sin ir mas lejos, el príncipe azul de la historia declara que "la libertad es no escoger" y se queda tan ancho. Y es que me resulta imposible hacerme partícipe de tales principios reaccionarios y no percatarse de la forma tan viperina donde se coacciona al público (y a su vez a la protagonista) en una versión del capitalismo que más que nunca, se asemeje a forma de estado totalitario encubierto. Y eso es algo que ni el Michael Bay más extremista ideológicamente es capaz ni de insinuar. Así pues, que este artefacto de mass media que es Cincuenta Sombras de Grey sea el éxito, literario antes y ahora cinematográfico, me produce tristeza y miedo.

Dicho este aviso a navegantes, vamos a ceñirnos en el ámbito cinematográfico y como ya hemos apuntado antes, 50 sombras de Grey no lo considero un producto mal confeccionado. Es más, el gusto por la narración y el encuadre de su directora Sam Taylor-Johnson, me sorprendió gratamente. La realizadora aplica saviamente la estética de anuncio al film sacando partido sobretodo al estilizado mundo de lujo de Christian Grey, empezando por la primera escena del despacho (sin duda, lo mejor de la cinta antes que se destape la caja de Pandora) y más tarde en escenas como la de la reunión de "negocios".

Y luego, está Dakota Johnson en su papel de ingenua beata, como los que encarnaba Joan Fontaine 70 años antes, que cumple con creces con una notable interpretación como Anastasia Steele. Por su parte, Dornan da el pego como "rico intimidante", pero da la impresión que no es la elección de casting más acertada y da la sensación de hacer lo que puede. Pero los actores no són el problema de 50 sombras de Grey, sí lo es que, tras los primeros 40 minutos, todo se reduzca en un interminable tira y afloja por si Anastasia Steele accede o no accede a los gustos de Grey. Y eso lastra un universo donde sólo existen los 2 protagonistas y secundarios como Marcia Gay Harden son meras comparsas para alargar el metraje. Para colmo, su final sigue los cánones de esos finales abruptos , de naturaleza televisiva, cuyos cliffhangers esquivan darle un conjunto dramático mínimo a la trama.

Así pues, desde el punto de vista fílmico, para servidor, es un buen inicio con una actriz notable y una ajustada dirección y un desarrollo estoico incapaz de desarrollar su contenido, a la espera de que las secuelas vengan y vuelven a hacer saltar la banca. Si a eso le sumamos esa indisimulada intención retrógrada, imposible de alinear que justamente se descubre cuando el film empieza a flojear, nos encontramos con un producto que, a pesar de algunas virtudes, es preferible que no le deis una oportunidad, aunque el debate implícito sea, por otra parte, tan jugoso.

NOTA: 4

domingo, 25 de enero de 2015

CRÍTICA: LA TEORIA DEL TODO

Muy a su pesar, la figura de Stephen Hawking, amén de sus hallazgos científicos tan complejos por forma como poco mundanos, siempre ha sido un ejemplo de superación vital.  El hecho de que este físico se haya convertido en la eminencia que es en su materia, a pesar de su enfermedad, le da un valor añadido a la figura, de cara sobre todo a los que somos unos negados en el tema. Es por eso que este biopic está mucho más pensado para el público general que en los aficionados a la materia. Sobre todo porque el film está más bien enfocado en tercera persona que en primera como la mayoría de los biopics.”No en vano, "La teoría del todo" está basada en una novela autobiográfica de Jane Hawking acerca de su enamoramiento y convivencia con el “descubridor” de los agujeros negros; y así su visión es más popular que científica ya que vemos a Hawking a través de los ojos de ella y no de él, como suele ser habitual. 

Sin embargo, el film tampoco reduce a la ciencia a un mero macguffin, si no que la confiere su parcela de protagonismo, al conformar la pareja como un ente para luego ir desmantelando sus perspectivas en seres individuales y ofrecer una versión más contrastada del conjunto. El resultado es, en esencia, un melodrama romántico y una historia de superación "real" donde también convergen elementos de debates tan universales como la confrontación ciencia y fe, que ponen de manifiesto la necesidad humana de entender lo que le rodea de formas muy diferentes. Es justamente ese carácter atemporal, una de las claves del magnetismo de este film juntamente con el excelente dúo actoral en el que se erige la película, lo que la convierte en una cinta realmente mágica.

 Y es que aunque es innegable que "La Teoría del Todo"  nos ofrece una versión deliberadamente edulcorada de lo sucedido, (Como se pone en manifiesto sobretodo en los momentos más comprometidos del guión) , su fuerza dramática, sigue constante durante todo el ágil metraje y el melodrama nunca alcanza el sentimentalismo barato si no el de la ingenuidad del mejor cine clásico. A eso contribuye la dirección muy británica y aplicada de Marsh, pero básicamente, con lo que el film se apoya es en dos factores: Primero, en el montaje ágil que alcanza su culminación en su brillante primera hora. Y Segundo, como ya hemos mencionados en dos actores tan inspirados como Felicity Jones y Eddie Redmayre. 

Después de esa primera hora que reúne todos los elementos de su mensaje en una suerte de paralelismos perfectamente cohesionados, el film baja al listón cuando le toca navegar por "las sombras" y cuando piezas tan esenciales como el personaje de un menor Charlie Cox intervienen en el relato. Pero antes que nos percatemos, el film vuelve a retomar el rumbo de la mano de sus protagonistas y nos lleva a una estación término que reafirma su condición de feel good movie de forma más que convincente, a pesar de esos aspectos pantanosos, que pese a su tratamiento sagaz,  conllevan a que la película nunca acabe por retomar la magnificencia inicial. No obstante, creo que el conjunto tiene tanto “duende” como la melosa pero preciosa banda sonora de Jóhann Jóhannson  que acompaña el relato, que para mi, dicho ítem convierte el film en una de esas cintas, que si bien no son “perfectas”, sucumbirán con convicción al paso del tiempo.

NOTA: 8


viernes, 17 de octubre de 2014

CRÍTICA: LA DESAPARICIÓN DE ELEANOR RIGBY (ELLOS)

Resulta muy complicado hablar de un film, conociendo, la naturaleza del mismo. Les contaré la historia para quien aún la desconozca. Eráse una vez, un director llamado Ned Benson que filmó dos peliculas con la misma historia, aunque con diferente perspectiva. El argumento de ambas se centra en un matrimonio que se rompe al perder al hijo que esperaban y mientras en la primera cinta se abordaba como afectava ese suceso a ella, en la otra se contaba como lo hacia él. El problema vino cuando el distribuidor de la cinta, el topoderoso magnate Harvey Weinstein, decidió en contra de la voluntad del director, estrenar ambas versiones y haciendo un collage de ambas, fusionando las dos peliculas en una sola. Esta cinta es el resultado que veremos en las pantallas. Se llama La desaparición de Eleanor Rigby. Ver para creer.

No obstante, vamos a dejar las cosas claras. La pelicula que vemos a continuación no es ningun desaguisado como podíamos pronosticar. Si bien el montaje es justamente el aspecto más flojo de la cinta y seguramente incide en cierta superficialidad mal entendida a la hora de abordar el luto común, el resultado no sólo es coherente sino que tiene encanto y emoción. Los actores están magníficos y, con eso, no reducimos ese factor a una resplandeciente Jessica Chastain y a un carismático James McAvoy. Bill Hader, Viola Davis o William Hurt cumplen con creces y arropan el reparto en esta búsqueda sin respuestas, en este círculo sin cierre.

Si bien el tono es demasiado equánime, fruto de esa estructura antinatural, quienes entren en la sala disfrutarán de una buena película romántica de reflexiones interesantes, momentos lacrimógenos efectivos, pero también con sus instantes cómicos ingeniosos. Yo al menos lo hice. Pero sean conscientes que dentro de poco saldrán en VOD las dos entregas originales para disfrutar la historia en su sentido natural, cuyo resultado eso sí, aún no ha visto este cronista y, por lo tanto, no puede comentar (como mucho vaticinar visto el material mostrado en ésta). Vosotros elegís.

NOTA: 6,5

viernes, 15 de agosto de 2014

CRÍTICA: CORAZÓN DE LEÓN

Seamos sinceros: la fórmula es la de siempre en las comedias románticas de chic@ conoce a chic@. El quid de la cuestión está en la forma. El director argentino Marcos Carnavale es consciente de ello y nunca esconde lo que es Corazón de León: una comedia blanca ( nada que ver su humor con el de Amor Ciego de los Hermanos Farrelly con el que comparte conflicto similar), de pura evasión y siguiendo los cánones aunque con una pareja peculiar y un film que busca más la sonrisa cómplice y su mensaje que el gag puro y duro. Dicho de otro modo, Corazón de León no busca la carcajada pero si  seducir al espectador con sus buenas intenciones. Del mismo modo que León ( un magnífico Guillermo Francella) cautiva a Ivana (una Julieta Diaz también brillante que recuerda a las divas de las comedias italianas de antaño).

La química de estos 2 personajes se hace patente desde el minuto 1 con una de los mejores inicios del género que recuerdo (Begin Again aparte). Todo empieza el dia en que Ivana Cornejo, una exitosa abogada pero de paupérrima vida personal pierde su móvil en un parque. Por fortuna, recibe la llamada de alguien que lo encontró, con intenciones de devolvérselo. Se trata de León Godoy, un arquitecto de gran renombre con una personalidad arrolladora: simpático, galán y todo carisma. En la charla telefónica que mantienen se establece mucha empatía y ambos sienten un inmediato interés. Así que tras la conversación quedan encontrarse al día siguiente para verse.Ella, ilusionada, va a la cita con el desconocido y allí se encuentra con una sorpresa...La altura. León Godoy mide sólo 135 centímetros.

Uno de los grandes méritos del film (aparte de esos 15 minutos sensacionales) es la gran química que tienen los 2 actores y sobretodo la forma como la estatura del personaje está integrada en la acción sin que se vea el truco (Francella no tiene la altura de su personaje). Ya sea a través de planos de la espalda del protagonista con los que disimular la presencia de dobles o sutil infografia. Pero sobretodo, la forma de tratar de forma tan humana el tema de los prejuicios y la discriminación, en un film dónde a pesar de carecer de algun punto de giro, su fluida y cuidada narración hace que el metraje fluya de forma amena. Lo que mas chirria es la evolución del personaje de Ivana, cuya transición en la recta final del film, se antoja poco definida y trabajada; dejando una resolución muy descafeinada para lo visto hasta el momento. Y es que aunque, Corazón de León no pasará la historia por revolucionar la comedia, si se puede ver como un rara avis que recupera códigos narrativos de antaño en un tiempo que hasta los cócteles saben a prefabricado. Y sus valores, también.

NOTA: 6

miércoles, 13 de agosto de 2014

CRÍTICA: BEGIN AGAIN

¡Que escasos estamos de películas como esta! El mundo cínico de la crisis económica parece haber impregnado el cine de principios de siglo con propuestas " oscuras" sea blockbusters o no. Ante tanta desolación, la mejor forma  de ser rebelde es la que propone John Carney después de Once: una carta de amor a la música, a la pasión, a la creatividad y por ende, a la vida…esta vez en Nueva York.

En un bar de Manhattan, coinciden dos corazones rotos: Él, un productor de discos (Mark Ruffalo) recién despedido, ve actuar a una joven cantautora que podría reflotar su carrera. Ella, (Keira Knightley) una artista ocasional con gran talento que acaban de romperle el corazón. El resto, mejor que lo descubran ustedes mismos. Pero ya les aviso que el resultado final es brillante. 

El film rezuma positividad por los cuatro costados sin perder autenticidad ni excederse con el azúcar. Las canciones salen de forma natural y son imposibles de separar de la trama ya que són la caja de resonancia de los valores de la cinta. Unos valores tan sólidos como la interpretación del dúo protagonista. Cada uno con sus armas: Keira con su voz de Norah Jones se gana a los espectadores con un Soundtrack excelente. Mark, con esa interpretación arrolladora de cazatalentos venido a menos y algo caradura pero con un corazón de oro. Ya están tardando en darle a una estatuilla a Hulk...

Los secundarios también aportan su grano de arena. El que tiene más cancha es el debut en la actuación de Adam Levine, solvente en la actuación, grande ante el micrófono ( a pesar de hacer el personaje menos agradecido. No así con el rol de CeeLo Green).  Hailee Steinfeld ha crecido tras brillar en el "Valor de Ley" de los Hermanos Coen y sabe aprovechar sus momentos en el film. Mos Def y Catherine Keener también aportan su grano, si bien no pueden deslumbrar con sus compañeros si son conscientes de que su función no es sobreproducir el producto.

Puede que algunos pienses que quizá el film es demasiado " idílico" y que su crítica a la música sea poco realista, pero aquí este humilde cinéfilo suscribe, que la mejor crítica es la que subyace con una sonrisa: porque entonces, quiere decir, que por muy mal que vayan las cosas, nosotros tendremos la fuerza necesaria para cambiar las cosas a mejor.

NOTA: 9


PD: Para ver el final tendrán que ver los títulos de créditos integros. A priori, puede parecer anticlimático pero es un homenaje a cada una de las personas que participan en la pelicula. Bravo.

jueves, 16 de mayo de 2013

CRÍTICA: EL GRAN GATSBY



Se abre el telón. Aparece el símbolo de Warner Bros en la pantalla de cine. Lo hace en una imagen de color sepia como si de una película de los años 20 se tratara. Segundos después, te percatas que lo que estás a punto de ver: otra obra de gran Baz Luhrmann; aquel director cuyas obras nacen con el objetivo de ser algo más que otro film cualquiera: Ser una experiencia cinematográfica. Y que dos horas y media después saldrás lleno de luz de la sala. Con una luminosidad similar a la de esa esperanza que abre y cierra esta adaptación de la novela de F. Scott Fitzgerald; mientras te llevas el misterio consigo como el personaje protagonista del relato: El enigmático playboy Jay Gatsby.

Lujo. Charlestón. Misterio. Obsesión. Ambigüedad. Confeti. Champán. Bólidos amarillos. Mujeres. Collares de perlas.Mayordomos. Piscinas. Lentejuelas. Alcohol. Flores. Manteles. Bólidos azules. Letras. Dolor. Lágrimas. Muerte. AMOR.

Este es el envoltorio del gran Gatsby. Un embalaje barroco y fastuoso que sobretodo en sus primeros compases recuerda mucho a Moulin Rouge pero que se revela más tarde como una reconversión de las obsesiones del director australiano en donde la sutileza se hace amiga de la gran épica emocional típica del cineasta.

En esta fábula vintage, Baz no descuida el humor. Aunque en esta ocasión lo reduce considerablemente. Hasta el punto en que sus personajes acaban resultando menos caricaturescos y carnales que antaño (ese Joel Edgerton es el villano más "humano” de su filmografía y menos acartonado que los que encarnó David Wenham en sus dos últimos films, por ejemplo).

Sin embargo, sería injusto (si hablamos de las actuaciones) no sólo mencionar a Tobey Maguire, a Carey Mulligan y una robaescenas nata como Isla Fisher sino a él: El Gran Gatsby. ¿O debería decir…el Gran Dicaprio? Porqué el actor demuestra una madurez como actor a través de una agudeza interpretativa al alcance de sólo unos pocos. Dicho de otra forma: él es el gran Gatsby y merece una estatúa dorada en su vitrina ipso facto. Para aplaudir.

En definitiva, una de esas películas que vale más que nunca el precio de la entrada. Una obra de largo recorrido (es cierto) pero que sabe jugar con las expectativas del espectador a través de una larga mecha dónde imagen, narración y sentimiento se dan de la mano. Y no te suelta hasta el final, en donde después de abandonar la sala de la forma que hemos iniciado al inicio de esta reseña…seguimos adelante, botes contra la corriente, empujados incesantemente hacia el pasado.

NOTA: 9

martes, 16 de abril de 2013

CRÍTICA: MEMORIAS DE UN ZOMBIE ADOLESCENTE

Lo confieso: no me gustan los zombies. Mientras unos disfrutan con esta nueva de ola de muertos vivientes que se alimentan de carne humana, servidor observa con respeto ( pero también con perplejidad) como los aficionados de este cine disfrutan de sus placeres necrófitos en ficciones como The Walking Dead, The Revenants o blockbusters de inminente estreno: World War Z.

Es por eso que tenia muchas dudas al afrontar esta história de amor entre un cádaver errante y una joven humana. Y como esas dudas se desvanecieron a los pocos minutos de metraje. Porque amigos, esto no es un film zombiófilo cualquiera. Es una película de zombies para quien no le gusten las películas de zombies.
Memorias de un zombie adolescente es una sátira no sólo del subgénero si no de la zombificación de la sociedad actual. Los primeros minutos del film marcan el devenir del film: una sociedad muerta, monòtona y rídicula donde los sentimientos no tienen lugar. En un mundo desolado después de un apocalipsis zombi, R, un zombi adolescente se enamora de la novia de una de sus víctimas. Esta insólita relación provoca una reacción en cadena que cambia su vida, la de otros zombis y probablemente la de todo el planeta
.
Es por eso que el film aparte de la acidez en su humor, reinvidica lo naif, lo empalagoso y hasta lo cursi como sinónimo de rebeldía en estos tiempos tan oscuros que vivimos. Con una história "crepusculera" que sabe reirse de si misma con inteligencia, concesión y un uso de la música pop tan balsámica como casi demodé. Quizá le falte algun giro en su metraje y sea argumentalmente bastante previsible y plana, pero la frescura de sus protagonistas salvan al film de cualquier atisbo de aburrimiento.  Eso si, quien sea fan del género la propuesta del film le puede dar urticaria. Pero no es un film para ellos. Es para nosotros. Así que disfrutemos de este canto al amor, al flower power y ríamonos un poco de nosotros mismos. Creo que los médicos lo recomiendas. Algo que no hacen con comerse los sesos de los demás...

NOTA:8
     

domingo, 7 de abril de 2013

CRÍTICA: PERFECTE SENSE ( ATLANTIC FILM FEST)


Algo ocurre en la industria cuando un film así ni siquiera se ha estrenado en salas. El director de Young Adam, David Mackenzie, vuelve a repetir con Ewan MC Gregor es una de las mejores historias de amor que servidor ha visto en mucho tiempo. Es tan monumental que a uno se le acaban los adjetivos al valorar este canto a la vida, a la amor desde el mas puro infierno apocalíptico.

El chef Michael (Ewan McGregor) y la investigadora Susan (Eva Green) se conocen y se enamoran mientras se extiende por toda Europa una grave epidemia que priva a la gente de sus percepciones sensoriales. En un in crescendo emocional que va atravesando todo el metraje como una columna vertebral que se va haciendo añicos, la humanidad pierde progresivamente sus sentidos de forma imparable: primera el olfato, luego el gusto, etc...

No es otra película apocalíptica mas. Aquí no hay ni héroes ( ni antihéroes) tratando de encontrar la causa o la solución a la extraña enfermedad que se va extendiendo por fases alrededor de todo el globo terráqueo. Sabemos que simplemente esto no va a acabar bien. Y sin embargo, no podemos dejar los ojos puestos en la pantalla grácias a la honestidad y sinceridad que hace gala todo el equipo. Desde la maravillosa pareja protagonista cuya química traspasa la pantalla. Con los secundarios como Ewen Bremner (Jack el Cazagigantes), Connie Nielsen o Stephen Dillane ( Juego de Tronos). Y sin olvidar un guión sólido, perfecto que se permite el lujo de sonar natural, sin imposturas melodramáticas acariciando el humor de forma sabia, sencilla y magistral. Simplemente una maravilla de aquellas que cierra el telón con un plano final sobrecogedor de los que merece aplauso.

¿Y porque no ha encontrado aún distribución si este film es de 2011? Quizá es demasiado " poco convencional" para el gran público? Quizá, pero también es verdad que cuando se estrene será una de las peliculas del año. Sea el año que sea.

NOTA:9