Todos tenemos miedo de algo. Pero quizá el elemento común de nuestras
pesadillas es el miedo a lo desconocido sea algo natural o lo denominado
sobrenatural. Justamente esto último al constituir una realidad tan
indescifrable desde el principio de los tiempos es la que la convierte
en caldo de cultivo no sólo para nuestros miedos si no para nuestra
curiosidad. Esa ambivalencia es una de les bases por el que se
constituye el cine de terror ante el amparo de la pantalla de cine.
Allí vemos esos miedos "reflejados", apelativo que le va que ni
pintado a Oculus porque usa un elemento tan común en nuestra vida
cotidiana como de gran tradición mística. Y es que si bien no es
novedosa esta primera cinta de Mike Flanagan tras un estudio (de hecho,
es la adaptación de uno de sus primeros cortos al formato largo), su
prolongación de la vía Insidious bien lo parece por la frescura que
transmite el conjunto.
Flanagan realiza una firme puesta en escena con la pulcritud que
mandan los cánones, aunque es sobre todo a partir del tempo que le
imprime el montaje y la forma en la que une con una facilidad pasmosa
sus líneas narrativas, la que la convierte el film en un entretenimiento
de terror espectral tan entretenida como interesante, en la que se
ponen sobre la palestra algunos temas que el género acostumbra a tratar
de forma mas tangencial.
Sin ir más lejos, en la cinta, la huérfana reciclada en cosmopolita
encarnada por Karen Gillan, intenta desenmascarar el mal gracias a la
tecnología. Una premisa que constituye una de las bases del film que,
amén de recalar en el imaginar colectivo y conjugar un efectivo
blockbuster low cost de sustos, reflexiona sobre nuestra búsqueda
infructuosa del sentido de las cosas, primero en el empirismo y por
ende, en la tecnología.
NOTA: 6
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lunes, 16 de marzo de 2015
domingo, 10 de noviembre de 2013
CRÍTICA: INSIDIOUS 2
James Wan se ha convertido en el nuevo rey del terror de los últimos
años. Los responsables de tal pesada etiqueta son, para empezar, la saga
Saw, de cuya primera entrega él fue el artífice junto a su socio Leigh
Whannell. Luego vinieron dos hits, que huyendo de la explícita violencia
de esas propuestas, cautivaron al público fan de las "películas de
sustos": Insidious y posteriormente su obra magna: Expediente Warren,
donde hizo gala de una sutileza y virtuosismo en los que canalizó todo
lo aprendido hasta la fecha.
Es por eso que ahora, después de este clímax como creador, uno se
pregunta que ha pasado aquí. Sí, amigos. Insidious 2 es su peor película
con diferencia. Desaparecida la novedad de la solvente primera parte,
Wan efectua un primer segmento siguiendo la línea de la anterior, pero
ejecutándola a medio gas, sólo salvada por algún momento inspirado, pero
con una apatía preocupante.
Asimismo, el resto del film acaba resultando aún mas fallido si cabe. El humor acaba adueñándose de forma demasiado significativa, como si el film jugara a ser un autoparodia. El resultado acaba siendo un film ridículo y sin tensión, que acaba haciendo desconectarnos de la historia a la que nos enchufó el propio Wan en la primera entrega. Parece que el propio realizador malasio, harto de el género que le ha encumbrado, quisiera autosabotearse para no tener que repetir la experiencia. Sea lo que sea, estoy convencido que le vendrá bien el cambio de aires que le supondrá Fast & Furious 7. Mucha suerte. Por lo demás, esta secuela cumple el tópico de "segundas partes nunca fueron buenas".
Es por eso que ahora, después de este clímax como creador, uno se
pregunta que ha pasado aquí. Sí, amigos. Insidious 2 es su peor película
con diferencia. Desaparecida la novedad de la solvente primera parte,
Wan efectua un primer segmento siguiendo la línea de la anterior, pero
ejecutándola a medio gas, sólo salvada por algún momento inspirado, pero
con una apatía preocupante.Asimismo, el resto del film acaba resultando aún mas fallido si cabe. El humor acaba adueñándose de forma demasiado significativa, como si el film jugara a ser un autoparodia. El resultado acaba siendo un film ridículo y sin tensión, que acaba haciendo desconectarnos de la historia a la que nos enchufó el propio Wan en la primera entrega. Parece que el propio realizador malasio, harto de el género que le ha encumbrado, quisiera autosabotearse para no tener que repetir la experiencia. Sea lo que sea, estoy convencido que le vendrá bien el cambio de aires que le supondrá Fast & Furious 7. Mucha suerte. Por lo demás, esta secuela cumple el tópico de "segundas partes nunca fueron buenas".
jueves, 12 de septiembre de 2013
CRÍTICA: TU ERES EL SIGUIENTE
La
premisa en sencilla. La familia Davison es atacada por un grupo de
asesinos sádicos durante una escapada familiar. Atrincherados en la casa
de vacaciones, hacen frente a los asaltantes. Pero poco irán cayendo
tal y como reza el título del film: Tu eres el siguiente.
Desprovisto de todo elemento sobrenatural, el terror siempre le ha fascinado la parte oscura de la raza humana. La violencia y el sadismo son partes de esa parte del género de sustos llamada slasher donde en un guiño cómplice con su target, un asesino sacia su sed de sangre matando a diestro a siniestro a un grupo de infelices; siempre con casquería incluida.
En este caso, este film no varia la esquema. Dilata el clímax de la fundacional Perros de Paja y celebra su ritual sangriento en los miembros de una familia adulta convirtiendo su hogar en su propia celda y tumba. Entre los asistentes de la accidentada reunión familiar destaca Erin ( Sharni Vinson) , la novia del hijo mayor de los Davison, cuyo misterioso pasado la ha hecho fuerte y muy difícil de matar. La chica se convertirá en la heroina de la función aunque por el camino acabe físicamente mas perjudicada que Bruce Willis en la saga Die Hard.
Ya que la estulticia de los personajes casi parece un sello de intentidad del subgénero (cosa que me parece mas bien molesta) almenos "Tu eres el siguiente" opta por la coartada habitual en este tipo de propuestas (en esta ocasión con atino) que es la autoparodia. El resultado después de la presentación de rigor es el show de la sangre en manos de unos enmascarados con rostros felinos que al menos se toma su tiempo para crear atmósfera antes de los homicidios sangrientos. Y dotar el film de ritmo con algunos giros y macguffins que harán las delicias del sector mas àvido de hemogoblina de la sala. El problema es que para el resto de mortales sólo sera poco mas que correcta comedia de humor negro sencilla como el mecanismo de una cremallera. Bien dirigida con una puesta en escena de claridad expositiva y sensaciones muy conseguida pero destinada casi exclusivamente para paladares mas duchos con el plasma que són los que realmente disfrutaràn de su visionado. Lo que me vuelve a replantear hasta que punto nos beneficia como espécie obras como esta. Pero esa ya es otro cantar.
NOTA: 6
Desprovisto de todo elemento sobrenatural, el terror siempre le ha fascinado la parte oscura de la raza humana. La violencia y el sadismo son partes de esa parte del género de sustos llamada slasher donde en un guiño cómplice con su target, un asesino sacia su sed de sangre matando a diestro a siniestro a un grupo de infelices; siempre con casquería incluida.
En este caso, este film no varia la esquema. Dilata el clímax de la fundacional Perros de Paja y celebra su ritual sangriento en los miembros de una familia adulta convirtiendo su hogar en su propia celda y tumba. Entre los asistentes de la accidentada reunión familiar destaca Erin ( Sharni Vinson) , la novia del hijo mayor de los Davison, cuyo misterioso pasado la ha hecho fuerte y muy difícil de matar. La chica se convertirá en la heroina de la función aunque por el camino acabe físicamente mas perjudicada que Bruce Willis en la saga Die Hard.
Ya que la estulticia de los personajes casi parece un sello de intentidad del subgénero (cosa que me parece mas bien molesta) almenos "Tu eres el siguiente" opta por la coartada habitual en este tipo de propuestas (en esta ocasión con atino) que es la autoparodia. El resultado después de la presentación de rigor es el show de la sangre en manos de unos enmascarados con rostros felinos que al menos se toma su tiempo para crear atmósfera antes de los homicidios sangrientos. Y dotar el film de ritmo con algunos giros y macguffins que harán las delicias del sector mas àvido de hemogoblina de la sala. El problema es que para el resto de mortales sólo sera poco mas que correcta comedia de humor negro sencilla como el mecanismo de una cremallera. Bien dirigida con una puesta en escena de claridad expositiva y sensaciones muy conseguida pero destinada casi exclusivamente para paladares mas duchos con el plasma que són los que realmente disfrutaràn de su visionado. Lo que me vuelve a replantear hasta que punto nos beneficia como espécie obras como esta. Pero esa ya es otro cantar.
NOTA: 6
domingo, 21 de julio de 2013
CRÍTICA: THE CONJURING
James Wan es considerado uno de les reyes del terror actual. Tal título se lo ha ganado gracias a sus buenas ideas al servicio de uno de los géneros mas llamativos para el público teen actual (el terror), amén de el rendimiento creativo que le saca a las mismas. Si en Saw fundó una saga basada en un juego moral sugerente que dio pie a diferentes secuelas (con resultados desiguales), aquí repite en el terror de "lo inexplicable", tal y como lo hizo en Insidious. El resultado para este humilde crítico no puede ser mas que óptimo. Me parece el mejor film de género en mucho tiempo.
Todo empieza cuando una familia rural, formada por siete miembros, se mudan a una nueva casa ubicada en Harrisville en 1971. Pronto empezaran a padecer una serie de fenomenos sobrenaturales que obligará a los patriarcas a contactar con Ed y Lorraine Warren (Patrick Wilson y Vera Farmiga), dos parapsicólogos expertos en efectos paranormales.
Visitar una casa encantada está muy visto, así como volver a presenciar exorcismos y ejercicios de clarividencia. De ahí el gran mérito del film. Aliñar la ensalada con todos los condimentos posibles con efectividad y sin sobresaturar la historia. Y eso se lleva cabo gracias sobretodo a las premisas que el equipo de Expediente Warren entienden como cine de terror: Provocar tensión huyendo del gore y del susto fácil, al mismo tiempo que se combaten las ideas preconcebidas del espectador y se juega con ellas sabiamente (y diabólicamente). Tener unos intérpretes de la talla de Patrick Wilson y, sobretodo, de una sensacional Vera Farmiga en el papel de Lorraine Warren. Y una dirección de fotografia de John R. Leonetti, adornada con la BSO de Joseph Bishara, junto al tema principal de Mark Isham, que asusta tanto como el uso del sonido; clave en el género y en este film, también.
En definitiva, el director malasio no inventa nada, pero lo hace con una eficiencia sobresaliente. Quizá le sobren algunos minutos en el metraje y hay alguna situación algo forzada...pero da miedo. Mucho miedo.Y eso es lo que toca.
Nota: 7,5
domingo, 14 de julio de 2013
CRÍTICA: THE PURGE
Año
2022. El régimen político vigente, llamado Nueva Fundación de los padres de
América, ha decidido como medida de catarsis social implantar " La
Purga": una regla por la que una noche de cada año se puede cometer
cualquier crimen, incluyendo asesinatos y violaciones, sin tener que hacer
frente a las consecuencias ni responder ante la justicia. Un interesante punto
de partida dirigida y escrita James DeMonaco que sin embargo, no sabe
desarrollarse de forma satisfactoria más allá de su idea inicial. Si, bajo el
prisma de este humilde cronista estamos ante un film fallido.
Después
de presentarnos horas antes de la noche fatídico a los personajes protagonistas
de la historia: la familia de James Sandin, un empresario afortunado que
gracias a los frutos que le ha dado el negocio de la seguridad para el hogar está
pensando en si comprarse o no un yate con garaje para el coche. El resto de la
familia lo compone una madre casera, una adolescente algo rebelde y un niño
freak y algo " ingenuo". Es decir, estereotipos defendidos por cierta
solvencia sobretodo por sus actores más veteranos (Ethan Hawke, Lena Headey). Lo que en
principio iba ser una noche relajada encerrada en el confort de su casa súper
segura se convierte en una suerte de Funny Games llena de pólvora y máscaras de sonrisas
diabólicas.
Y
es que el mayor problema de la cinta, es que a parte del film de Haneke el film
recuerda a otras historias que intrusos que entran en una casa como pueda ser
la Habitación del Pánico de David Fincher o la española Secuestrados, cuyos
lugares comunes fueron mucho mejor explorados que en esta ocasión. El
envoltorio de tensión funciona hasta que nos damos cuenta lo mucho que sufre el
film en llegar hasta los 85 minutos de metraje; con situaciones previsibles,
sustos "anodinos", situaciones absurdas y reiteraciones de manual.
Es una lástima
porque la idea inicial daba mucho juego pero no han sabido exprimir ni un 1% de
sus posibilidades. Lo mejor es la previa al detonante de la trama donde se
expone las circunstancias sociales y se debate aunque de forma superficial la
finalidad de esa purga como elemento "necesario" para una sociedad
autoconsciente de su violencia innata como ser humano. Y también lo es la
cínica pero muy pertinente coartada de
hacer limpieza en un planeta súper poblado donde las clases más bajas que no
contribuyen a la sociedad, necesitan ser eliminadas para prescindir de lo inútil.
Pero todo esto se diluye al empezar la acción y cuando suenan las sirenas que anuncian el final de
purga, el resultado está lejos de ser satisfactorio. A ver si el año que viene (o mejor
dicho la secuela de rigor) nos deja mejor sabor de boca...
NOTA: 3
martes, 16 de abril de 2013
CRÍTICA: MEMORIAS DE UN ZOMBIE ADOLESCENTE
Lo
confieso: no me gustan los zombies. Mientras unos disfrutan con esta
nueva de ola de muertos vivientes que se alimentan de carne humana,
servidor observa con respeto ( pero también con perplejidad) como los
aficionados de este cine disfrutan de sus placeres necrófitos en
ficciones como The Walking Dead, The Revenants o blockbusters de
inminente estreno: World War Z.
Es por eso que tenia muchas dudas al afrontar esta história de amor entre un cádaver errante y una joven humana. Y como esas dudas se desvanecieron a los pocos minutos de metraje. Porque amigos, esto no es un film zombiófilo cualquiera. Es una película de zombies para quien no le gusten las películas de zombies.
Memorias de un zombie adolescente es una sátira no sólo del subgénero si no de la zombificación de la sociedad actual. Los primeros minutos del film marcan el devenir del film: una sociedad muerta, monòtona y rídicula donde los sentimientos no tienen lugar. En un mundo desolado después de un apocalipsis zombi, R, un zombi adolescente se enamora de la novia de una de sus víctimas. Esta insólita relación provoca una reacción en cadena que cambia su vida, la de otros zombis y probablemente la de todo el planeta
.
Es por eso que el film aparte de la acidez en su humor, reinvidica lo naif, lo empalagoso y hasta lo cursi como sinónimo de rebeldía en estos tiempos tan oscuros que vivimos. Con una história "crepusculera" que sabe reirse de si misma con inteligencia, concesión y un uso de la música pop tan balsámica como casi demodé. Quizá le falte algun giro en su metraje y sea argumentalmente bastante previsible y plana, pero la frescura de sus protagonistas salvan al film de cualquier atisbo de aburrimiento. Eso si, quien sea fan del género la propuesta del film le puede dar urticaria. Pero no es un film para ellos. Es para nosotros. Así que disfrutemos de este canto al amor, al flower power y ríamonos un poco de nosotros mismos. Creo que los médicos lo recomiendas. Algo que no hacen con comerse los sesos de los demás...
NOTA:8
Es por eso que tenia muchas dudas al afrontar esta história de amor entre un cádaver errante y una joven humana. Y como esas dudas se desvanecieron a los pocos minutos de metraje. Porque amigos, esto no es un film zombiófilo cualquiera. Es una película de zombies para quien no le gusten las películas de zombies.

Memorias de un zombie adolescente es una sátira no sólo del subgénero si no de la zombificación de la sociedad actual. Los primeros minutos del film marcan el devenir del film: una sociedad muerta, monòtona y rídicula donde los sentimientos no tienen lugar. En un mundo desolado después de un apocalipsis zombi, R, un zombi adolescente se enamora de la novia de una de sus víctimas. Esta insólita relación provoca una reacción en cadena que cambia su vida, la de otros zombis y probablemente la de todo el planeta
.
Es por eso que el film aparte de la acidez en su humor, reinvidica lo naif, lo empalagoso y hasta lo cursi como sinónimo de rebeldía en estos tiempos tan oscuros que vivimos. Con una história "crepusculera" que sabe reirse de si misma con inteligencia, concesión y un uso de la música pop tan balsámica como casi demodé. Quizá le falte algun giro en su metraje y sea argumentalmente bastante previsible y plana, pero la frescura de sus protagonistas salvan al film de cualquier atisbo de aburrimiento. Eso si, quien sea fan del género la propuesta del film le puede dar urticaria. Pero no es un film para ellos. Es para nosotros. Así que disfrutemos de este canto al amor, al flower power y ríamonos un poco de nosotros mismos. Creo que los médicos lo recomiendas. Algo que no hacen con comerse los sesos de los demás...
NOTA:8
viernes, 29 de marzo de 2013
CRÍTICA: POSESIÓN INFERNAL (2013)
Podríamos hacer una tesis sobre el gore. El porqué de la
violencia extrema y que presunto gozo saca el espectador de contemplar algo tan
inmoral e inhumano de contemplar la mutilación y la desconstrucción de la
anatomía humana como ejercicio de placer sádico. En mayor o menor medida, el espectador tiene
una tolerancia a esa violencia cinematográfica que aunque sabemos que es falsa,
la asimilamos como algo placentero. Sin embargo, creo que ahora no no concierne
este debate pero si hacernos ciertas preguntas antes de entrar a la sala y ver
el remake de la ópera prima de Sam Raimi: la "Posesión Infernal" de Fede Álvarez.
Este no es film para todo el mundo. Su nivel de violencia es
muy elevado pero está hecho con esa finalidad. Buscar al espectador que
requiera ese nivel de brutalidad en la pantalla. Es un peaje que tienes que
estar dispuesto a pagar. Seas o no, admirador del film original donde el futuro
director de Spiderman y Oz desplegó su poderío visual en una orgía de destripamientos,
mutilaciones que llamó la atención de la industria con su “Duel” particular ( El primer film de Spielberg hecho con poco dinero como el citado). Y
dónde a diferencia de su predecesor intenta enfocar el mismo planteamiento a
través de otra óptica y no se limita a realizar un ejercicio de caligrafía del
film original. Fede Álvarez no oblida su referente el cual homenajea en su
cinta pero hace su propia película. Y de
manera más que correcta.
La factura del film es sólida. Fede sabe imprimir a las
imágenes una plasticidad que se funde en la puesta en escena de forma sólida.
También sabe estirar el chicle de forma adecuada, dosificando el nivel de
intriga y violencia con un in crescendo que acaba en un desenlace desatado que
hará las delicias de los aficionados al casquerío. Pero para ello, a diferencia
de la versión primigenia, intenta darle sustrato a la entidad dramática de los
personajes. Una buena idea si no fuera por la falta de carisma de los actores y
sobretodos unos roles tan estereotipados y planos como los clichés propios del
género.
“El freaky, la rubia tonta, la responsable, el guaperas
buenazo”…sólo falta el graciosillo ( al cual se le echa de menos porque hay
poco humor, aunque tiene sus momento inspirados). A estas alturas, cuando realizas un ejercicio
de estas características creo que puedes hacer 2 cosas: o te centras en la
acción o intentas darle la vuelta a ese tópicos para hacerlo más creíbles al
espectador. Eso ocurra de forma muy esporádica en el film. El argumento es
mínimo, los personajes actúan forma ilógica y son tan buenos como un pedazo de
pan. No cuela. De acuerdo, el melodrama sirve para oxigenar el relato y
descansar al espectador de la tensión pero saben más a momentos de relleno que
a otra cosa. Y mientras, la trama del film queda parcamente explicada. Por no
hablar del final parece directamente que le han dado dos patadas a todo lo
visto antes, en busca del impacto efectista. Lástima.
En definitiva, una buena película que entretiene (dura lo
justo, 90 minutos) pero aún así a veces parece algo estirada. Se puede valorar
de forma independiente a su original, puesto que tiene méritos propios pero se
queda a medias de un gran film de género.
Eso sí, da lo que busca al espectador. Ya es mucho.
NOTA: 6
NOTA: 6
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